Argentina y el desmadre socio-económico

Nicolás Sanz

                 Argentina y el desmadre socio-económico

En un momento en el cual el Gobierno busca aprobar el presupuesto 2019 antes de diciembre y en el cual el país se desmadró tras la política económica macrista, se está llevando a cabo el paro general convocado por la Confederación General de Trabajo (CGT).

Dicho paro tiene un alto nivel de acatamiento, teniendo en cuenta la adhesión de los gremios de transporte y en lo que ello consecuentemente deriva.

La medida se inició el lunes 24 con la multitudinaria marcha que realizaron las dos CTA, la cual desembocó en un acto central en la Plaza de Mayo, lugar en el cual, los dirigentes gremiales Hugo Yasky y Pablo Micheli, no dejaron lugar a dudas respecto del reclamo: “El paro le va a mostrar al mundo que el pueblo le dice ‘no al FMI, no al presupuesto del FMI, no a los despidos, si a la Justicia social’”, se pudo escuchar saliendo de la boca de Yasky.

Incluso, Micheli, tan golpista como de costumbre enfatizó: “No alcanza con un paro. O se cae este modelo económico o estos tipos dejan el Gobierno”.

Sin embargo, el secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina no fue el único en brindar unas palabras de conflicto, Juan Carlos Shmid, triunviro de la CGT, en diálogo con Radio La Red supo mencionar que “si el rumbo económico es este, el conflicto social también va a ser este”, aunque no sin antes augurar que “si no hay un cambio del rumbo económico, esto se va a volver a repetir”.

Además de la movilización de los gremios nucleados de la CGT, se adhirieron los autónomos como: Camioneros, Bancarios, Salud, Educación, Judiciales, Comercios, Puertos y SMATA.

Mientras los gremios caldean el ambiente, Mauricio Macri se encuentra en Estados Unidos con el objetivo de sellar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, y peticionando que termine “toda la Argentina enamorada de Christine (Lagarde)”, y no sin divertirse, la actuación del Jefe de Estado argentino se selló con un baile junto a la organizadora de la entrega de premios al Ciudadano Global.

También allí, en el país norteamericano, Macri aprovechó para enterrar a la sombra el default, “No hay chances de que la Argentina vaya a un default, cero” mencionó el presidente, además reveló que el FMI pondrá más dólares que los pactados en el primer acuerdo y que se tira de cabeza a la reelección del próximo año.

Incluso detalló pormenorizadamente los logros que han sabido alcanzar desde Cambiemos: “Ganamos una elección, paramos una Argentina que iba rumbo a ser Venezuela, resolvimos los problemas de default, el tipo de cambio, luchamos contra la corrupción” básicamente manifestó que “sorpresivamente las cosas cambiaron”.

Sin embargo no brindó explicación alguna respecto de una de las peticiones más cuestionadas que le hizo el Fondo. En el novedoso acuerdo que el ministro de Economía Nicolás Dujovne pacta con el FMI, se comprometió a lograr el déficit cero el próximo año, para lo cual, el primer mandatario resolvió cortar el hilo por lo más delgado.

En el proyecto del presupuesto para 2019, se incluye la intención del Gobierno de expeler la tarifa social eléctrica, de esta manera, y en detrimento a los más necesitados, quienes se quedarían sin la única medida que poseen para enfrentar los tarifazos, el Gobierno se ahorraría unos 460 millones de dólares y afectaría a unos 4 millones de hogares, sobre todo los más carenciados.

Otro de los tópicos más cuestionados del proyecto presupuestario es el pago de 598 mil millones de pesos por los gravámenes de deuda pública solo en el año próximo.

Según revela un informe realizado por el Observatorio de Políticas Publicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), en las proyecciones del Gobierno para el año próximo, los intereses de la deuda se incrementarían unos $ 195 mil millones, por lo cual el total de fondos destinados a ese propósito ascenderá a $ 596 mil millones. Es decir, un crecimiento de 49% con respecto a 2018 y de un 73% comparado con 2015.

El ajuste que significa este incremento de los recursos destinados a los servicios de deuda se observa aún más con otros elementos abordados en el estudio de la UNDAV: la Argentina pagará lo equivalente a $ 1,6 mil millones por día, $ 68,3 millones por hora o más de $ 1 millón por minuto en concepto de intereses de deuda pública.

Si se compara lo destinado a pagar intereses de deuda con la inversión en áreas sensibles de la administración nacional, se puede llegar a la conclusión de que el Gobierno "usará 4 veces más fondos para Servicios de Deuda que para Salud, 2,6 veces más que para Educación y casi 13 veces más recursos para que para Ciencia y Técnica". Esto significa que, por ejemplo, por cada $ 100 estipulados al pagar servicios de deuda, sólo $ 38 van a Educación y $ 25 a Salud. Todo esto en un escenario en que el valor del dólar promedio se mantenga en los $ 40,10 estimados por el Ejecutivo en su proyecto de ley de leyes.

La polémica incluso rodea a los bienes personales del presidente, quien fue avalado por la Oficina Anticorrupción, liderada por la macrista Laura Alonso, para demorarse en la entrega de su Declaración Jurada.

En su DDJJ Macri demostró haber ganado más de 17 millones de pesos, por tanto, la totalidad de sus activos superaron nuevamente los 100 millones de pesos, con un incremento total del 21%.

Este fuerte incremento de capital del primer mandatario se da a pesar de haber puesto parte de sus bienes en un fideicomiso ciego, con el supuesto objetivo de no ganar dinero mientras presidiera el país.

En el medio de este atolladero hiperbólico sucedió algo que podría decirse que era evidente pero de igual forma inesperado: Luis Caputo, hombre fuerte del oficialismo, renunció a la presidencia del Banco Central.

"Esta renuncia se debe a motivos personales, con la convicción de que el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional reestablecerá la confianza acerca de la situación fiscal, financiera, monetaria y cambiaria", expresó el BCRA a través de un comunicado publicado en redes sociales.

Dicho sea de paso, "Toto" Caputo le expresó al Presidente Mauricio Macri "su agradecimiento por la confianza depositada en él para ocupar diferentes cargos desde el comienzo de su Gobierno; primero como Secretario de Finanzas, luego como Ministro de Finanzas y como Presidente del Banco Central de la República Argentina durante este último tiempo".

Quien ocupará el cargo también es un hombre que se ha hecho acreedor de la confianza y buena fe del jefe de Estado, se trata de Guido Sandleris, cuya función era desempeñarse como secretario de Política Económica del Ministerio de Hacienda y fue elegido para llevar a cabo todas las negociaciones técnicas con los representantes del FMI con la finalidad de finiquitar el nuevo acuerdo.

Como carta de presentación al nuevo titular del Banco Central, el Gobierno publicó: “Se especializa en economía internacional, finanzas y macroeconomía. Entre otros temas, sus estudios analizan el efecto de las crisis financieras y los costos de los defaults soberanos.Sus trabajos han sido publicados en el Journal of International Economics, Journal of Monetary Economics, Journal of Money, Credit and Banking y Oxford University Press, entre otros”.