Ultimátum. El gobierno de Etiopía les da 72 horas para rendirse a los rebeldes de Tigray

Refugiados etíopes que huyeron de los combates en la región de Tigray rodean a una mujer que colapsó en el centro de recepción fronterizo Village 8 en el estado de Gedaref, en el este de Sudán, el 20 de noviembre de 2020

Ultimátum. El gobierno de Etiopía les da 72 horas para rendirse a los rebeldes de Tigray

ADDIS ADEBA.- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ha anunciado este domingo el inminente inicio de la tercera fase de la ofensiva contra el Frente para la Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) y ha dado 72 horas a las milicias del grupo rebelde antes del inicio del asalto sobre la capital de la región y último bastión de importancia del grupo, Mekelle. El Ejército se encuentra ya a unos 90 kilómetros de la capital de la región rebelde.

"Os pedimos evitar más matanzas y destrucción de ciudades y salvaros a vosotros mismos de la condena eterna en los libros de historia", ha afirmado Abiy en un comunicado publicado en redes sociales.

Abiy ha explicado así a las tres fases de la operación militar: en una primera fase, "nuestras fuerzas de defensa se removilizan y fortalecen para que puedan cumplir con sus funciones". En la segunda, el objetivo "rodean la ciudad de Mekelle" y reducen la capacidad de las milicias rebeldes. En esta fase se han "liberado" las ciudades de Dansha, Humera, Shire, Shiraro, Axum, Adwa, Adigrat, Alamata, Chercher, Mohoni o Korem.

En la tercera y última, el objetivo es tomar la capital de la región de Tigray, Mekelle, "el paso final para llevar al traicionero TPLF ante la justicia".

"La próxima batalla decisiva será rodear Mekelle con tanques", destacó por su lado el portavoz militar Dejene Tsegaye ante medios gubernamentales, y amenazó con sitiar la ciudad, bastión del TPLF, que controla la región.

"Sálvense. Han sido dadas las directivas para apartarse de la junta, luego ya no habrá la menor piedad", les advirtió el portavoz al medio millón de habitantes de la ciudad.

El 4 de noviembre, el primer ministro etíope y premio Nobel de la Paz 2019, Abiy Ahmed, lanzó este operativo contra el TPLF, acusándolo de intentar desestabilizar al gobierno federal y de haber atacado dos bases militares etíopes en la región, lo que las autoridades de Tigray niega.

Ayer, el Gobierno afirmó que el Ejército federal avanzaba hacia Mekelle y ya había tomado bajo control varias ciudades, incluidas Aksum y Adigrat, a unos 117 kilómetros al norte de la capital regional.

"Las fuerzas militares han tomado bajo su control la ciudad de Edaga Hamus, ubicada en la carretera entre Adigrat y Mekelle", a 100 kilómetros de ésta, señaló hoy una agencia gubernamental, Ethiopia State of Emergency Fact Check citada por la agencia de noticias AFP. "Actualmente, las fuerzas progresan hacia el último objetivo de la operación, la ciudad de Mekelle", añadió.

Ninguna afirmación pudo ser verificada, puesto que Tigray está prácticamente aislada del mundo. El TPLF indicó ayer que algunos civiles habían muerto en un "intenso bombardeo" contra Adigrat por parte del Ejército etíope, pero el gobierno afirma que el operativo militar no tiene por objetivo a la población civil.

No hay ningún balance preciso de los enfrentamientos, en los que centenares de personas murieron desde el 4 de noviembre, de acuerdo con una fuente independiente. En este contexto, unos 36.000 etíopes huyeron al vecino Sudán, según la Comisión de refugiados de ese país.

Refugiados etíopes que huyeron de los combates en la región de Tigray rodean a una mujer que colapsó en el centro de recepción fronterizo Village 8 en el estado de Gedaref, en el este de Sudán, el 20 de noviembre de 2020
Refugiados etíopes que huyeron de los combates en la región de Tigray rodean a una mujer que colapsó en el centro de recepción fronterizo Village 8 en el estado de Gedaref, en el este de Sudán, el 20 de noviembre de 2020 Fuente: AFP

Tras haber dominado durante 15 años la lucha armada en Etiopía contra el régimen militar del Derg, derrocado en 1991, el TPLF controló con mano de hierro el aparato político y de seguridad del país, para después haber sido gradualmente marginado en 2018 cuando asumió como primer ministro Abiy, primer dirigente perteneciente a la etnia oromo, la más importante del país.

La tensión aumentó entre Addis Abeba y Tigray, que no reconoce la autoridad del Estado federal desde que se aplazaron las elecciones nacionales que deberían haberse llevado a cabo en agosto.

Cuando Abiy asumió el poder, anunció amplias reformas políticas que abrieron espacio para antiguos agravios étnicos y de otro tipo. El TPLF dejó la coalición el año pasado.

Asimismo, sus líderes rechazaron la prolongación del mandato de los diputados por el parlamento federal -que terminaba en octubre de este año- y decidieron realizar unilateralmente elecciones en su región en septiembre. Desde entonces, cada campo considera al otro ilegítimo.

Agencias AFP y DPA