Stanislavski - Fantasmic: mirada poética sobre el juego teatral

Carlos Pacheco

Stanislavski - Fantasmic: mirada poética sobre el juego teatral

Dramaturgia y dirección: Ciro Zorzoli / Elenco: Paola Barrientos, Juan Ignacio Bianco, Matías Corradino, Hilario Laffitte, Marianela Pensado, Diego Velázquez / Sala: El Cultural San Martín, Sarmiento 1551 / Funciones: sábados, a las 22; domingos, a las 21 / Duración: 60 minutos / Nuestra opinión: muy buena

La novena edición del ciclo Invocaciones está destinada a revisar la labor desarrollada por Konstantin Stanislavski. Ciro Zorzoli, director del proyecto, ha decidido no abordar la totalidad de la obra producida por el maestro ruso. Junto a su grupo de actores se detiene en ese instante primario en el que el intérprete busca despertar su emoción. Para ello indaga distintas opciones. Se deja guiar por estímulos que llegan del exterior, explora en su propia memoria, con su imaginación da forma a objetos que a la vista de quien observa adquieren un valor inesperado.

En escena, un grupo de actores de circo de comienzos del siglo XX está dispuesto a no dejarse vencer por los obstáculos que encuentran en su derrotero. Juegan y, mientras lo hacen, a fuerza de repetición, van descubriendo que sus capacidades creativas se amplían. El intercambio entre ellos es continuo. A veces alguno guía una pequeña propuesta; en otros, el conjunto construye escenas con notable disciplina y con resultados muy destacables. Muy dispuestos a ingresar a un campo de investigación hasta entonces desconocido, el grupo genera una dinámica de trabajo que resulta sumamente atractiva.

La profundidad del espacio en el que se plantea provoca mucha inquietud. Permite observar cómo los actores se preparan para abordar una nueva situación, a veces cómo esconden cierta resignación ante un ejercicio que no llegó a buen puerto, o simplemente es el ámbito en el que se permiten un pequeño descanso que lleva a reflexionar sobre aquello que se ha logrado o no.

Stanislavski - Fantasmatic resulta una experiencia que le permite al público transitar por diversas sensaciones. Encontrar placer y hasta diversión en algunas escenas que se construyen, descubrir ciertos mecanismos de creación que quizás algunos espectadores desconocen y reconocer cómo el puro juego puede llegar a provocar cuestiones inesperadas en quien adhiere a él con persistencia y muchas ganas de obtener buenos resultados. Está cargado de una conmovedora poesía.

Un elenco muy calificado da vida a ese entramado de situaciones que construye Zorzoli desde la dramaturgia y que encuentra una fuerte correspondencia con el diseño de movimiento concebido por Diego Velázquez. Actores muy dispuestos a recrear a actores y con resultados magníficos.

Por: Carlos Pacheco