Se aprobó el proyecto de Máximo Kirchner que amplía los subsidios a los usuarios de gas en las “zonas frías”

La iniciativa promueve una rebaja en la tarifa del 30 y del 50% que será solventada por el Fondo Fiduciario de Consumos Residenciales de Gas; Juntos por el Cambio votó dividido

Laura Serra

Se aprobó el proyecto de Máximo Kirchner que amplía los subsidios a los usuarios de gas en las “zonas frías”

Con la oposición dividida, el oficialismo logró dar media sanción en la Cámara de Diputados a un proyecto de ley elaborado por Máximo Kirchner que propone ampliar a cuatro millones el universo de usuarios que se beneficiarían con una reducción del 30 y del 50% de las tarifas de gas por habitar en las llamadas “zonas frías” del país.

El proyecto, que se aprobó con 190 votos positivos, 16 negativos y 43 abstenciones, colocó en un dilema a Juntos por el Cambio. Si bien la mayoría coincidía con el espíritu de la iniciativa, la principal bancada opositora alertó que difícilmente su financiamiento sea sustentable, con las consiguientes consecuencias en el déficit y la inflación. El bloque de Juntos por el Cambio finalmente votó dividido: el grueso de los legisladores se abstuvo, otros votaron en contra mientras que varios votaron a favor, al igual que el interbloque Federal y otros bloques provinciales.

Al final del debate, el diputado Kirchner defendió de manera encendida la iniciativa. Rechazó que el proyecto responda a una cuestión electoralista, como le endilgó un sector de Juntos por el Cambio, y embistió con dureza los aumentos de tarifas que en su momento instrumentó el exministro de Energía durante el gobierno de Mauricio Macri, Juan José Aranguren.

“La mitad de los que son alcanzados por esta ley son distritos gobernados por la principal fuerza opositora. Creo que es una buena medida y un cambio de paradigma”, enfatizó el jefe del bloque oficialista. “Si uno revisa qué lugares son beneficiados, aparece la ciudad de Córdoba, que si ustedes se fijan el resultado 2019 nos pasearon de un lugar para el otro. También ingresa la provincia de Mendoza: el presidente de la UCR es el exgobernador y mandamás de la provincia; también ingresa Bahía Blanca, Mar del Plata y Tandil, gobernadas por Cambiemos”.

En la actualidad, la reducción de la tarifa de gas está limitada a la región patagónica, el departamento Malargüe (Mendoza) y la región de la Puna; con esta iniciativa de Máximo Kirchner se ampliará de 850.000 a 4 millones la cantidad de usuarios beneficiados, ya que se incluirán regiones con clima templado cálido, templado frío y frío. Así, serán favorecidas localidades y departamentos de Córdoba, Santa Fe, San Luis, Mendoza, San Juan y varios municipios de Buenos Aires, bastión electoral del kirchnerismo.

Según el oficialismo, esta ampliación de los subsidios tendrá un impacto fiscal nulo pues se solventará con el Fondo Fiduciario de Consumos Residenciales de Gas, que con este proyecto se prorrogará otros diez años. Según explicó una de las autoras de la iniciativa, la oficialista Liliana Schwindt, este fondo fiduciario actualmente recauda $23.700 millones y se requerirían otros $5200 millones para ampliar el universo de usuarios beneficiados que propone el proyecto. Para cubrir ese costo, indicó, se subirá del 4,46 al 5,4% el recargo sobre el precio del gas natural en punto de ingreso al sistema de transporte por cada metro cúbico de 9300 kilocalorías. Ese recargo se incluye en las facturas de gas que se pagan en todo el país.

El diputado Alejandro “Topo” Rodríguez, de Consenso Federal, uno de los promotores de la iniciativa, agradeció el impulso de Kirchner a la iniciativa. “Este proyecto pone más eficiencia en el uso de los recursos, no genera déficit. Porque el fondo fiduciario sobraban miles de millones de pesos: en la cuenta bancaria de 2019 el fondo fiduciario arrojaba un saldo 2004 millones de pesos sin usar”, enfatizó. “Este proyecto es una respuesta a una demanda histórica de millones de usuarios que durante casi 20 años pagaron un adicional viviendo en zonas frías pero sin recibir el beneficio del descuento”, agregó.

“Este es un proyecto verdaderamente federal -enfatizó uno de los impulsores de la iniciativa, José Ramón (Equidad Federal), aliado del oficialismo-. El Estado debe cuidar el interés económico del consumidor, del trabajador. ¡Este es un proyecto de la política! ¡Hay que brindar!”

Su comprovinciana Jimena Latorre, de Juntos por el Cambio, fue lapidaria con el proyecto. “Este es un subsidio preelecciones –asestó–. Abarcará a más de la mitad del territorio del país y se lo financiará con el mismo fondo fiduciario. Se dice que con el aumento de solo un punto porcentual del recargo será suficiente para financiar el incremento de casi un 370% del número de beneficiarios. Esta sí que es una ecuación increíble”.

Su colega de bancada, el puntano Alejandro Cacace, en cambio, celebró la iniciativa. “Se eligió el criterio de las normas IRAM para definir la regionalización. Somos conscientes de que esto tiene costo; pero cuando se discuten los cuantiosos subsidios a la electricidad y al transporte, los más beneficiados son los usuarios del área metropolitana”, sostuvo.

Detalles del proyecto

La nueva regionalización que propone el proyecto oficialista se articuló en función de las zonas bioambientales utilizadas por Enargas bajo norma IRAM 11.603/2012 que no estaban incorporadas en la norma hoy vigente. “Los criterios utilizados son objetivos”, enfatizaron los oficialistas, quienes exaltaron que la reducción de las tarifas beneficiará en mayor medida a los usuarios más vulnerables, los cuales recibirán una reducción del 50% en sus tarifas.

Según se precisa en la iniciativa, esta rebaja será para aquellos titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo, de pensiones no contributivas y jubilados –hasta 4 salarios mínimos–, del monotributo social, usuarios que perciben seguro de desempleo y empleados de casas particulares.

También accederán a este beneficio quienes estén exentos en el pago de ABL o tributos locales de igual naturaleza o los que tengan una pensión vitalicia como veteranos de Guerra del Atlántico Sur. Respecto del resto de los usuarios residenciales que vivan en estas zonas frías, la tarifa diferencial implicará una disminución del 30% de la factura de gas correspondiente.

“El proyecto persigue un objetivo razonable y noble, pero la ley es muy mala. Se da una enorme paradoja de inequidad: los sectores más pobres de las zonas cálidas financiarán las tarifas de la gente de mayor capacidad adquisitiva de las zonas patagónicas y de las regiones alcanzadas por esta ley”, el radical sostuvo Facundo Suárez Lastra

También la diputada Alma Sapag (Movimiento Popular Neuquino) criticó la iniciativa. “La Patagonia abastece 100% del gas de la República. Neuquén es la principal productora. Si bien somos una provincia solidaria, no somos una colonia dispuesta a regalar nuestros recursos naturales. Se dice que esta es una medida que apunta a los más desfavorecidos, cuando un 40% de la población, en su mayoría familias humildes, hoy no cuenta con red de gas natural. La verdadera equidad sería invertir en infraestructura”, enfatizó la legisladora quien, no obstante, votó en general el proyecto.