Se agrava la crisis en Ecuador: Lenín Moreno decretó el toque de queda en Quito y militarizó la capital

Es por la violencia desatada por algunos grupos radicalizados. En tanto, la Conaie, que agrupa a los movimientos indígenas, aceptó iniciar negociaciones con el gobierno para frenar el conflicto.

Se agrava la crisis en Ecuador: Lenín Moreno decretó el toque de queda en Quito y militarizó la capital

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno​, ordenó este sábado el "toque de queda y la militarización" de Quito y sus alrededores a causa de la violencia en las manifestaciones iniciadas hace 10 días contra reformas económicas pactadas por su gobierno con el FMI.

"La medida empezó a regir a las 15 de hoy, después de graves incidentes en la capital. Esto facilitará la actuación de la fuerza pública frente a los intolerables desmanes de violencia", dijo el mandatario en Twitter.

De esta manera el gobierno endureció el “estado de excepción” que impuso el 3 de octubre y bajo el cual había movilizado las Fuerzas Armadas para contener el orden público.

Grupos de manifestantes enfrentan a la policía en Quito. (AFP)

Grupos de manifestantes enfrentan a la policía en Quito. (AFP)

Amparado en esas facultades especiales, que en principio permiten restringir algunos derechos por 30 días, ya había dispuesto el toque de queda nocturno alrededor de los edificios públicos de Quito tras los primeros enfrentamientos de los indígenas con la policía.

Este sábado las manifestaciones derivaron en el asalto al edificio de la Contraloría, que fue incendiado y saqueado por manifestantes encapuchados. La sede quedó envuelta en una espesa humareda.

También atacaron el diario El Comercio y el canal televisivo Teleamazonas.

En las últimas horas las movilizaciones fueron dominadas por sectores más radicalizados, especialmente simpatizantes del ex presidente Rafael Correa, un fuerte opositor a Moreno.

Son estos grupos los que llevaron adelante los ataques más violentos contra medios ecuatorianos y organismos públicos, como la Contraloria.

La entidad base de los indígenas, la Conaie, expresó su rechazo y buscó despegarse de estos grupos.

"Informamos que durante todo este dia las bases de la Conaie nos hemos mantenido en el ágora de la Casa de la Cultura en una asamblea para trazar directrices. Nos deslindamos de los hechos ocurridos en Contraloria y el el canal Teleamazonas", afirmó la entidad en Twitter.

La ministra de Interior, María Paula Romo, anunció el desalojo de la zona en cuyos alrededores se registraban enfrentamientos con la fuerza pública. La Policía ha detenido a 30 personas, dijo.

Cerca de ahí, en los alrededores de la Asamblea Legislativa, manifestantes levantaron barricadas con troncos y escudos de madera para enfrentarse a policías que lanzaron una lluvia de gas lacrimógeno.

Esta nueva ola de violencia la protagonizan especialmente los sectores más radicalizados, especialmente estudiantes universitarios y partidos de izquierda.

El movimiento indígena se mantuvo al margen de la toma de la Contraloría, y aclararon que ellos no tuvieron nada que ver con ese episodio.

Mientras tanto, la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), principal motor de las protestas, aceptó negociar con el gobierno una salida a la crisis.

Manifestantes en las calles de Quito. EFE/ Paolo Aguilar

Manifestantes en las calles de Quito. EFE/ Paolo Aguilar

“Luego de un proceso de consulta con las comunidades, organizaciones, pueblos, nacionalidades y organizaciones sociales, hemos decidido participar en el diálogo directo con el presidente de Ecuador sobre la derogatoria o revisión del decreto 883”, anunció a través de un comunicado.

La organización reconsideró su negativa inicial y aceptó un encuentro cara a cara con el presidente, quien también cedió notoriamente en su postura.