San Valentín de escándalo en París

San Valentín de escándalo en París

Un escándalo sexual de alto voltaje político irrumpió ayer, justo en la fiesta de San Valentín, en la campaña de las elecciones municipales francesas. El diputado Benjamin Griveaux, candidato de La República en Marcha (LREM) –el movimiento fundado por Emmanuel Macron– a la alcaldía de París, anunció su retirada después de que afloraran vídeos y mensajes íntimos muy explícitos dirigidos a una mujer que no es su esposa.

La retirada de Griveaux supuso un duro golpe no sólo a LREM,un partid al que urge consolidarse, sino al propio presidente de la República. Las perspectivas de su partido en los comicios locales del 15 y 22 de marzo eran ya bastante sombrías antes del escándalo. Ahora la situación ha empeorado. Griveaux pertenecía, desde el 2016, al círculo de colaboradores más estrechos de Macron, los mormones –llamados así por su fidelidad y activismo–, todos jóvenes, que lo acompañaron desde el ministerio de Economía en su carrera hacia el Elíseo. Griveaux fue luego portavoz del Gobierno, con una visibilidad pública intensa.

Erosión para el presidente

La retirada de Benjamin Griveaux, que fue portavoz del Gobierno, hace daño al Elíseo

El caso, que desató una reacción indignada casi unánime por lo que supone de violación de la intimidad personal y juego sucio, demuestra que Francia ha dejado de ser, definitivamente, una excepción. Quedan lejos los tiempos en los que la agitada vida sentimental de los líderes políticos era casi un tabú y no amenazaba con arruinar sus ambiciones. Mitterrand logró ocultar durante años una doble vida y una hija extramatrimonial. Se sabe que a Giscard D’Estaing y a Jacques Chirac se les dejaron pasar pecados de alcoba que en otros países los hubieran puesto en apuros.

Griveaux, de 42 años, casado y padre de tres hijos, ha sido víctima, según todos los indicios, de una doble venganza, de la mujer con la que había mantenido una relación consentida y del controvertido artista ruso Pietr Pavlenski, que difundió en la red el material que ella le facilitó. En uno de los vídeos se ve a un hombre masturbándose delante de una mujer. Griveaux no negó que fuera él. Lo había grabado él mismo y enviado a la amante.

(Anna Monell)

“No quiero exponer más, a mi familia y a mí, cuando todos los golpes son permitidos”, dijo Griveaux en la declaración televisada con la que anunció su renuncia. El frustrado candidato denunció haber sufrido, antes ya del último episodio, difamaciones, mentiras y hasta amenazas de muerte. Los últimos vídeos e intercambios de SMS salidos a la luz fueron, para él, “ataques innobles”. “Mi familia no se lo merece –concluyó el político–. Nadie, en el fondo debería sufrir jamás una tal violencia”.

Pavlenski es un artista radical, siempre con intencionalidad política y muy provocadora. Tiene una web en la que invita a que se le envíen vídeos de políticos con contenido pornográfico. Su objetivo, como en el caso de Griveaux, es poner de relieve la “hipocresía” de quienes predican valores familiares, exhiben a mujer e hijos, pero luego llevan una vida muy alejada de esas pautas morales. Pavlenski fue condenado por la justicia rusa por prender fuego a las puertas de entrada de los servicios secretos rusos (FSB, la antigua KGB). Hizo lo mismo después, en París, en un sucursal del Banco de Francia. Por su acción contra Griveaux podría ser condenado a dos años de cárcel y a una multa de 60.000 euros.

Las razones de la filtración

Un artista ruso difunde el material íntimo para denunciar la hipocresía moral

Tanto los correligionarios políticos de Griveaux como sus rivales se solidarizaron con él y deploraron la bajeza de divulgar los vídeos íntimos. Hablaron el primer ministro, Édouard Philippe, quien pidió que dejaran “en paz” al hombre y a su familia, el titular de Interior, Christophe Castaner, y la actual portavoz del Ejecutivo, Sibeth Ndiaye, quien expresó su solidaridad con la esposa de Griveaux por el calvario que soporta.

Mostraron también su estupor e indignación la actual alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que encabeza los sondeos, y la candidata de Los Republicanos (LR, derecha), Rachida Dati. La líder ultraderechista Marine Le Pen pidió investigar a fondo lo ocurrido para determinar si forma parte de un plan desestabilizador de la democracia francesa.

La dramática salida de escena de Griveaux desató las especulaciones sobre a quien le caerá la ingrata tarea de sustituirlo en estas circunstancias. Para LREM la elección parisina era ya una pesadilla, pues un candidato rebelde, que fue expulsado del partido, el matemático Cédric Villani, les disputa el voto por el centroizquierda. Una mujer podría ser la mejor alternativa para superar la crisis. La secretaria de Estado de Igualdad, la mediática Marlène Schiappa, declaró ayer no estar disponible. Otra opción sería la titular de Salud, Agnès Buzyn, quien no fue taxativa en descartarlo, aunque se halla en plena tarea de gestionar y contener la crisis del coronavirus de Wuhan.