Ornella Pellizzari, la surfista que supo decir basta y reinventarse, ahora luchará por ser olímpica en Lima

Ornella Pellizzari, la única surfista mujer en Lima 2019

Olivia Díaz Ugalde

Ornella Pellizzari, la surfista que supo decir basta y reinventarse, ahora luchará por ser olímpica en Lima

"El surf no es más que un partido de poker. Uno no tiene más que sacar las cartas y los puntajes son esos, en base a las olas que toquen en ese tiempo. Uno tiene que sacar la mejor nota". Así arranca la charla con LA NACION Ornella Pellizzari.

Un par de años atrás esa descripción no habría salido de su boca. En plena competencia internacional, su cabeza no tenía tiempo para detenerse y hacer evaluaciones para dar su próximo paso. Era una vorágine de emociones, mezcladas con la presión de las competencias, los viajes y la necesidad de ganar para seguir sosteniendo su carrera. Sola. Fueron ocho años en los que la surfista marplatense se codeó con las mejores, zanjó su propio camino y obtuvo buenos resultados. Pero su cabeza le dijo basta, y así de una temporada a la otra, dejó el circuito profesional.

"Era realmente muy exigente y caro hacer el circuito. Además, cada año que pasaba mis posibilidades para ascender al WCT (la máxima categoría) eran cada vez más lejanas y la cabeza me iba pasando factura por tanta presión. Los resultados no se me daban, y todo el contexto me abrumaba cada vez más", describe la surfista marplatense, y añade: "El auspiciante quiere resultados y si no, te suelta la mano. Los torneos por Sudamérica se achicaron, entonces eran más caros los viajes. En 2010 perdí a mi principal sponsor y mi presupuesto era muy local. Esto me ponía en desventaja con las demás competidoras. Siempre estás en desventaja. Nunca viajé con un coach, me alojaba en la villa de atletas o en la casa de alguna compañera que me hospedaba. Llegaba con los días justos a competir, mientras los mejores, arribaban con una semana de anticipación".

Durante esos años obtuvo dos victorias y quedó en la puerta de la clasificación al WCT. Era la mejor surfista nacional, pero por elegir competir con la elite del deporte la federación local no le permitió competir en los mundiales ISA (amateurs) bajo la bandera argentina (era una obligación competir en el circuito nacional), por lo que tuvo que representar a Italia. Fueron años movidos para la atleta, pero que sin duda le dejaron enseñanzas.

Aunque un día se frustró y dijo basta. Llegó a una edad en la que cada vez los resultados le costaban más y era momento de tomar una decisión. Dejó los viajes, la soledad y volvió a Mar del Plata. Estudió el curso de guardavidas, cambió su rutina, se mudó sola y el foco de sus días viró. Mal no le fue. Con otros ritmos y con el disfrute a flor de piel, se dedica al circuito nacional. Además forma parte de la selección argentina y compite para representarla. Así fue que en 2018 ganó el Panamericano de Punta Rocas, Perú y se convirtió en la única mujer argentina clasificada a los Juegos Panamericanos de Lima que competirá por ser la primer surfista olímpica en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

"El título del Panamericano es el más importante y le da un cierre a mi carrera. Ya nadie daba ni dos mangos por mí, pero me sentía muy bien y estaba con muchas ganas. Hoy me sigo sintiendo así motivada y confiada. Armé mi calendario con el foco puesto en Lima. Voy a competir en el circuito nacional y en dos fechas del internacional (la argentina y la de Chile). No busco sumar puntos, sino disfrutar del surf", explica Pellizzari de 31 años.

Ornella Pellizzari, la única surfista mujer en Lima 2019
Ornella Pellizzari, la única surfista mujer en Lima 2019 Crédito: Lucas Elías Andreatta (Dukswell)

-¿Cómo recordás aquellos años en la elite del surf y cómo cambiaron en la actualidad?

-Me entreno sola. Soy guardavidas y trabajo de eso y, por un tema de horarios, no me dan para entrenarme con el equipo nacional. Mi papá es preparador físico, entonces me ayuda con ese arte. Soy muy autocrítica. Cuando entro al agua, me pongo un reloj y pretendo que esos 20 minutos sean como una competencia y me exijo mucho. Soy muy perfeccionista y quiero siempre sacar lo mejor. Pruebo tablas y trabajando con la cabeza. Hace tres años, cuando estaba trabada y la cabeza estaba agotada del circuito, fui a un psicólogo deportivo, Oscar Berra. Él me ayudó mucho y me abrió la mente. Me pasaba que venía a la Argentina y no podía ni ganarle a una chica que recién arrancaba. Fue una etapa de mucha frustración y saturación mental, y ese clic junto con tener un año sabático de competencia, donde hice y el curso de guardavidas y me recibí. Me hizo volver con muchas ganas.

-¿Cómo llevás los entrenamientos en soledad?

-El gran cambio es la experiencia que tengo. Haber tocado fondo,hacer ese clic y reinventarme. Es un deporte que siempre cambia. Hay que respetar la conducta en todo sentido. Cuidarse con las comidas, con las salidas, en los entrenamientos, el físico. Elegir cuándo y cómo entrenarse. Mis entrenamientos son en el mar, intensos, como en competencia. También tengo una marca para poder distraerme un poco del surf, es una parte más terapéutica, junto con yoga, arreglar el jardín, relajación, salir a correr, a andar en bici, nunca quedarme parada. Que en definitiva también son parte del entrenamiento.

Desde 2014 recibe una beca por parte del Enard y forma parte de la selección. Le tocó viajar a los Juegos ODESUR de Playa (2011 y 2014), donde salió segunda. Se muestra contenta por nuevamente estar representando al país y alude que le sorprende cómo ha crecido el deporte y el gran nivel que hay a lo largo de toda la costa argentina. Hoy con el foco en Lima no baja los brazos y señala: "Es un torneo aparte. Me siento bien con mi tabla, con mi nivel, con la ola. No va a ser fácil, es muy exigente, pero tengo chances, no es imposible y tengo muchas ganas".

El tono de su voz denota experiencia y seguridad. Las horas sumergida en el mar, sus títulos y las remolcadas por las olas convierten a Pellizzari en una voz autorizada dentro del mundo surfero. Conoce en detalle las gestiones, las mareas y las controversias del deporte. Vivió altibajos durante su carrera, sufrió discriminación por su condición de mujer y nota diferencias respecto del circuito masculino. Pero lejos de dejarse llevar, impone sus condiciones y marca su camino. Por eso supo cuándo frenar y sabe cómo resignificarse.

Ornella Pellizzari, la única surfista mujer en Lima 2019
Ornella Pellizzari, la única surfista mujer en Lima 2019 Crédito: Lucas Elías Andreatta (Dukswell)

"Hasta hoy, las mujeres ganamos el 50 por ciento de lo que gana un hombre en premios. Pero cada vez somos más en la rama femenina y el nivel está subiendo, es increíble. Es un trabajo cíclico, que si se motiva, crece el interés. Entonces, sube la cantidad de chicas que participan, aumenta el nivel, y eso lleva a que suban los premios. Además si son profesionales a la hora de juzgar, y no es que llegan las mujeres y se ponen a hablar de otra cosa -como ha pasado-, si nos dan la misma atención que a ellos, la cosa cambiaría mucho", señala convencida la surfista.

"El tema de la actitud en la playa es sensible. Los sponsors esperan que las mujeres seamos lindas, mostremos la cola y estemos en bikini todo el tiempo. Por ejemplo, a mi me pedían eso y yo me fui de uno de mis auspiciantes porque esperaban eso de mí y no tenían en cuenta mis resultados deportivos. Ellos quieren un combo con la mujer. En cambio, el hombre puede ser feo, una mala persona, un machista, pero si es un campeón, es el campeón. La mujer no. Acá es donde veo la gran diferencia, que es del deporte pero también es a nivel social. Pero está cambiando. Las deportistas tenemos un gran papel en ayudar somos ejemplo. Por eso me fui de la marca, porque soy lo que soy y me hago valer por mis resultados", finaliza.

Por: Olivia Díaz Ugalde