Cuadernos de las coimas: Oscar Centeno llevó a Comodoro Py un manuscrito con más datos

El exchofer de Roberto Baratta quiere aportar más datos al juez Bonadio y el fiscal Stornelli; su defensor oficial analiza pedir una ampliación de la indagatoria

Candela Ini

Cuadernos de las coimas: Oscar Centeno llevó a Comodoro Py un manuscrito con más datos

Oscar Centeno , aquel remisero que puso en jaque al poder con sus famosas anotaciones en los cuadernos, volvió a Comodoro Py. Hoy a la mañana regresó a la sede de los tribunales federales por primera vez desde agosto cuando quedó detenido en un lugar custodiado.

La idea del primer imputado colaborador de la causa es ampliar su declaración y dar más detalles de lo que acontecía aquellos años de traslados y millones.

En las primeras horas de la mañana hubo una reunión con su abogado, el defensor oficial Gustavo Kollman.La mañana en estamos reunidos. Trajo una nota manuscrita para el juez Claudio Bonadio y con el fiscal Carlos Stornelli en la que, según trascendió, complementa con nuevos datos los que ya entregó en agosto cuando reconoció que todos aquellos cuadernos manuscritos eran de su puño y letra.

La presentación que hará, que hacen a su defensa, tiene correlato con lo que escribió oportunamente en sus ya famosas citas. Por ahora, junto a su abogado defensor estudian la estrategia final de estos nuevos dichos. En principio, fiel a su estilo, el escrito será de su puño y letra y, además de narrar los hechos nuevos, constará que queda a disposición de las preguntas puntuales que le quieran formular el juez o el fiscal.

Centeno no está arrepentido de haber declarado, más bien todo lo contrario. En el escrito se centra en las situaciones por la que atravesó y en los padecimientos que soportó por no poder revelar ni denunciar todo lo que escribía en los cuadernos. Hace foco en el temor a perder su trabajo.

El remisero, dicen quienes lo tratan, está plenamente convencido de la decisión que tomó de tomar nota de toda la corrupción que pasaba en vivo y en directo frente a sus narices de sus jefes. En el escrito, además, relata que estuvo muy contenido y no podía denunciar lo que veía durante años por miedo. Esa situación, dice, le ocasionó úlceras y problemas de salud. Justamente en este manuscrito también hay un relato de algunos detalles que, además, están contenidos en aquellas famosas anotaciones. Sucede que en los asientos que hacía cuando trabajaba para el extinto Ministerio de Planificación Federal no sólo anotaba el día a día de los viajes millonario sino que también hay detalles de muchos de sus movimientos. Por ejemplo, cada vez que él se hacía una práctica médica lo asentaba. Sobre esos detalles irá ahora.

Finalmente, Centeno, detenido, embargado y arrepentido, se pregunta porqué está imputado si era un simple remisero que nunca participó de los hechos ilícitos que, siempre según sus dichos, no se llevó un peso de ello a. Aduce que no podía denunciarlos porque perdería su trabajo y que, además, se enfrentaría a las personas mas poderosas de país. Finalmente, en un escrito de nueve carillas, se hace una pregunta: ¿quién le creería si los denunciaba cuando eran poder?

Por: Diego Cabot y Candela Ini