Las presidenciables: las mujeres demócratas que podrían desafiar a Trump en 2020

Elizabeth Warren no es la única demócrata con proyección nacional interesada en la Casa Blanca. Kamala Harris, Kirsten Gillibrand, Tulsi Gabbard y otras ya quieren la candidatura.

Las presidenciables: las mujeres demócratas que podrían desafiar a Trump en 2020

Mientras que los nombres de los demócratas Beto O'Rourke, Bernie Sanders, Joe Biden y Julian Castro suenan con fuerza para la presidencia de EU en 2020, el partido cuenta con un nutrido grupo de mujeres interesadas en el cargo y con suficiente proyección y fondos para lograrlo. El pasado 31 de diciembre la senadora Elizabeth Warren se convirtió en la primera precandidata oficial del partido cuando anunció su intención de buscar la candidatura presidencial demócrata en 2020, y aunque su gira el fin de semana pasado por Iowa tuvo mucho impacto, Warren no está sola. Hay por lo menos otras tres políticas demócratas de peso que es casi seguro que buscarán contender contra Donald Trump y la otra docena de precandidatos al interior de su propio partido.

Esta semana la senadora Kamala Harris hizo un tour mediático para promover su nuevo libro autobiográfico The Truths We Hold: An American Journey (Las verdades que sostenemos: una trayectoria americana) en el que lo único que faltó fue que confirmara la candidatura. El conductor del Late Show Stephen Colbert cuestionó a la senadora californiana quien se limitó a un discreto "podría ser".

Sin embargo, se sabe que la segunda señal de interés presidencial suele ser la publicación del libro biográfico. La segunda es la visita a Iowa, que es el primer estado en el calendario de la elección interna de ambos partidos, por lo que un triunfo temprano en Iowa puede marcar el resto de la contienda interna y ayudar a asegurar la candidatura oficial.

Con 54 años y una herencia mitad india y mitad jamaiquina, Harris se perfila como una de las más populares entre la comunidad afrodescendiente de EU. La senadora tuvo un rol protagónico en septiembre del año pasado durante la audiencia de confirmación del hoy ministro de la Suprema Corte Brett Kavanaugh.

Anoche en el programa nocturno Harris condenó a Trump por la suspensión del Gobierno que hoy dejó sin paga a 800 mil empleados federales. La senadora dijo que el día antes de Navidad todo el Senado votó de manera unánime a favor de una ley presupuestaria que evitaría la suspensión del Gobierno, pero Trump "no honró su compromiso" al provocar el impasse legislativo.

"Tengo que dar crédito a mis colegas republicanos", dijo sobre los tres senadores republicanos que han hecho un llamado a Trump para que termine con la crisis, "por saber que esto es algo indefensible, y están diciendo su verdad: que necesitamos mantener el Gobierno funcionando, y dejar de tener al pueblo estadounidense como rehenes por un proyecto de vanidad del presidente".

Kirsten Gillibrand hoy contrató a un nuevo equipo de staffers, integrado por dos mujeres y un hombre de alto nivel, que envía una señal clara rumbo a 2020. La senadora de Nueva York reclutó a una exvocera del Partido Demócrata; a la directora digital del flamante gobernador de California Gavin Newsome entró como vicedirectora del equipo; y al exdirector político del Comité del Partido Demócrata, quien se integró como director de campaña.

Gillibrand ya ha confirmado su interés en la nominación de 2020. De acuerdo con diversos reportes, la senadora guardó por lo menos $10 millones de dólares de su campaña de reelección al Senado que se puede esperar va a usar para explorar una candidatura presidencial.

La senadora también estuvo con en el programa de Colbert, el rey de los late nite shows, y dijo que iba a "pensar muy seriamente" en su candidatura.

"He visto el odio y la división que el presidente Trump ha puesto en nuestro país, y ha sido un llamado para mí para luchar tan fuerte como pueda para restaurar la brújula moral de este país", dijo.

Kirsten Gillibrand, en entrevista con Van Jones de CNN, condenó la muerte de dos menores en custodia de las autoridades fronteriza, y condenó la separación de familias indocumentadas. "La obsesión de este presidente con el muro es perturbadora. Es un desperdicio de dinero. No es buena política pública", condenó la senadora.

Amy Klobuchar es quizá menos conocida que sus colegas, pero durante el trumpismo la senadora senior por el estado de Minnesota ha tomado un rol más protagónico. Klobuchar ganó prominencia especial después de la elección de noviembre, cuando logró reelegirse para su tercer periodo en la Cámara Alta con un impresionante 60.4% del voto popular en un estado con una población rural muy grande, usualmente asociada a Trump.

La senadora Klobuchar (izq.)

"La gente de Minnesota votó por nuestros sueños y no nuestros miedos. Votamos por el sentido común y no por palabras de miedo. Votamos por hacer las cosas y no por juegos, y votamos por algo con sustento y no tuits", dijo la senadora en noviembre. "Votamos por la manera en que la política puede ser, debe de ser, y con su ayuda, va a ser".

El problema que algunos ven es que ha sido una legisladora más bien discreta. A lo largo de su trayectoria de más de una década en la Cámara Alta no ha abordado temas polémicos. Su nombre sonó fuerte en 2014 como posible reemplazo del entonces Fiscal General de Obama Eric Holder, pero no terminó de concretarse.

Por último está la asambleísta por Hawái Tulsi Gabbard, quien destapó su precandidatura este fin de semana durante una entrevista con CNN. "He decidido contender y haré un anuncio formal la próxima semana", declaró.

La legisladora indicó que su plataforma se concentraría en la reforma al sistema penal; resolver la crisis del cambio climático; y el sistema de salud universal.

"Hay muchos desafíos que enfrenta el pueblo de EU. Asuntos relacionados con la gente que está enferma, que tengan acceso a la salud que necesita. Asegurar que la gente atrapada en nuestro sistema de justicia tenga ayuda. Asegurar que estemos tomando acciones para proteger nuestro planeta", dijo.

"Hay un tema principal que es central para el resto, y es el tema de la guerra y la paz", agregó. "Espero pronto poder hablar de esto y discutirlo a fondo cuando haga mi anuncio".

Gabbard es la más joven del grupo, con apenas 37 años. Llegó a Washington hace seis años impulsada por el electorado rural hawaiano. Aunque fue electa a la legislatura local de su estado, renunció a su curul para servir en el conflicto en Irak con la guardia nacional.

"Renuncié a la legislatura donde servía para irme a una zona de guerra", dijo. "Como veterana de combate, conozco los costos de la guerra.

Su pasado en las fuerzas armadas le ha dado una cercanía y legitimidad con sus colegas republicanos que pocos demócratas tienen. Aunque apoyó el acuerdo nuclear con Irán, la legisladora ha sido de las voces más vocales en su partido en oponerse a la entrada de refugiados sirios a EU.

La elección de noviembre rompió los récords de mujeres electas al Congreso. Más de 90 mujeres consiguieron curules el año pasado, entre ellas Ocasio-Cortez, la más joven en la historia; Rashida Tlaib, la primera musulmana; y Deb Haaland y Sharice Davids, las primeras nativo-americanas en ascender al Legislativo; y la senadora Kyrsten Sinema, la primera mujer abiertamente bisexual en llegar al Senado. No llegaron solas. Las mujeres estadounidenses salieron en números récord a votar por otras mujeres, y muchos esperan que en 2020 apoyen a una candidata progresista contra la agenda conservadora de Donald Trump.