La nueva fascinación por el ajedrez en vivo (sí, el ajedrez)

La nueva fascinación por el ajedrez en vivo (sí, el ajedrez)

Hace poco, miles de personas observaban de lejos cómo el general ordenaba a sus soldados atravesar el campo de batalla y se enfrascaba en un duelo feroz contra el enemigo.

En un momento, se reprendió a sí mismo por un error táctico que pudo haberle costado a su bando este importante conflicto. Después sonrió y comenzó a ganarle la partida a su enemigo.

“No puedo perder”, le dijo a la fascinada audiencia Hikaru Nakamura, de 32 años. La victoria parecía cercana conforme miembros del ejército opositor eran derrotados uno por uno. “Yo gano de nuevo, chicos. Caray”.

Nakamura solo se permitió un momento de descanso, y después se adentró en otra competencia. Peones, caballos, alfiles e incluso reyes cayeron ante sus piezas conforme el gran maestro del ajedrez vencía a una serie de competidores en línea mientras les narraba las batallas a decenas de miles de fanáticos que lo veían a través de una transmisión en vivo en Twitch, el sitio propiedad de Amazon en el que la gente suele transmitir videos en los que juegan videojuegos como Fortnite y Call of Duty.

La pandemia del coronavirus y las órdenes de confinamiento le han traído popularidad a una serie de creadores de contenido que buscan entretener a audiencias aburridas. Sin embargo, ¿ahora se trata de ver transmisiones en vivo de partidas de ajedrez? ¿Acaso uno de los juegos más sesudos y antiguos del mundo podría transformarse en un pasatiempo vivaz que capture el interés de las masas en Twitch?

Resulta que ya es así.

Desde que comenzó la pandemia, ha aumentado la audiencia de los juegos de ajedrez en vivo. Desde marzo hasta agosto, los usuarios vieron 41,2 millones de horas de ajedrez en Twitch, cuatro veces la cantidad de horas que se vieron en los seis meses anteriores, de acuerdo con el sitio web de análisis de datos SullyGnome. En junio, un torneo amateur de ajedrez llamado PogChamps llegó a ser la transmisión más vista en Twitch, pues 63.000 personas la sintonizaron al mismo tiempo, dijo SullyGnome. Además, los videojugadores populares en Twitch como Félix Lengyel (mejor conocido por sus 3,3 millones de seguidores como “xQcOW”) también han comenzado a transmitir partidas de ajedrez.

“El choque de la audiencia aficionada al ajedrez y la audiencia general de los videojugadores ha creado una comunidad gigante de ajedrez”, comentó Marcus Graham, director de desarrollo de creadores de Twitch.

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La popularidad del ajedrez en línea se ha visto en parte impulsada por Nakamura. El mes pasado, uno de los principales equipos profesionales de videojuegos en el mundo, Team SoloMid, venció a varios rivales de los deportes digitales para firmar con él un contrato de seis cifras con el fin de vincularlo con anunciantes y mercancía. Nakamura fue uno de los primeros jugadores de ajedrez en unirse a un equipo de deportes digitales, tan solo una semana después de que un grupo distinto firmó un contrato con Qiyu Zhou, un jugador canadiense.

Aunque Nakamura comenzó a transmitir partidas de ajedrez de manera constante en su canal de Twitch, GMHikaru, en 2018, casi todos sus 528.000 seguidores se han unido desde que comenzó la pandemia. Además, conforme se ha disparado su popularidad, también ha aumentado la atención de los medios, incluyendo una aparición especial en el drama televisivo Billions en mayo, en el que se interpretó a sí mismo.

“Es increíble ver el nivel de apoyo y el amor que he visto en la comunidad de Twitch”, dijo Nakamura. Añadió que la parte más atractiva de jugar y transmitir partidas de ajedrez era simplemente “el hecho de que soy muy bueno para eso”.

Ayuda que tenga una trayectoria intachable en el mundo del ajedrez. En 1998, a los 10 años, se convirtió en el jugador más joven de Estados Unidos en ser nombrado maestro, un título obtenido tras desafiantes competencias. Cinco años más tarde, se convirtió en el jugador más joven de Estados Unidos en graduarse como gran maestro, el título de mayor prestigio. Desde entonces ha ganado cinco campeonatos nacionales.

En su canal de Twitch, Nakamura, que vive en Los Ángeles, rara vez deja de hablar. Su flujo de comentarios y charlas, incluso mientras dirige sus piezas con la precisión de un director de orquesta, es una de las principales razones por las que sus fans deciden ver su contenido.

“Atrae a la gente porque es muy bueno, pero también hay otros jugadores importantes en Twitch que no son tan atractivos como él, no son tan divertidos, no están tan en sintonía con el tipo de cultura de Twitch”, dijo Brandon Benton, de 34 años, investigador posdoctoral de Física en la Universidad Cornell que ha visto el canal de Nakamura. Él es “un bromista con los pies en la tierra”.

Si te imaginas una partida de ajedrez como un evento extenso y lento… pues, no te equivocas. Un juego clásico sin límite de tiempo puede durar cinco horas. Pero muchas batallas en línea, incluyendo casi todas las partidas que Nakamura transmite, son de ajedrez rápido. Cada jugador dispone de unos cuantos minutos para completar todos sus movimientos, lo que da lugar a un estilo de juego agresivo y arriesgado que, según los aficionados, es estimulante de ver.

El temporizador de un jugador se detiene cuando le toca a la otra persona mover una pieza, por lo que planear con antelación y tomar decisiones rápidas es vital para ir a la par del reloj. El clímax a menudo llega cuando solo quedan unos segundos y los combatientes intercambian una rápida ráfaga de movimientos.

En una transmisión reciente, a Nakamura le quedaban menos piezas que a su oponente y solo le quedaban veinte segundos. Pero, 41 movimientos más tarde, sonreía después de hacer un improbable jaque mate que implicó llevar a un peón al extremo opuesto del tablero y convertirlo en una reina. Le había tomado solo dieciséis segundos.

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Credit...Thomas Wehle/TSM

“Más que nada, es la capacidad de jugar al ajedrez a un nivel extremadamente alto y ganar mientras que al parecer no estoy concentrado en la partida y converso con los usuarios”, dijo Nakamura sobre su capacidad de atraer a una gran audiencia, que suele retener mientras juega 20 o más partidas en una sola sesión. “Al menos en el ajedrez rápido, probablemente soy el mejor o el segundo mejor jugador de toda la historia, al menos en línea”.

Si Nakamura es tan bueno como dice —y lo es, a juzgar por sus numerosos títulos, varios premios internacionales y 288 victorias en 302 partidos transmitidos— entonces tiene sentido que los aficionados al ajedrez estén sintonizándolo. Si Serena Williams y Usain Bolt mostraran sus habilidades únicas todos los días en una transmisión en vivo, ¿no los verían?

Aún así, el ajedrez, para decirlo amablemente, no es tan estimulante visualmente como un partido de tenis o una carrera de 100 metros. Entonces, ¿qué más es parte del secreto?

Muchos devotos de la “Naka’s PogUniversity” —el nombre de la comunidad de Nakamura en Discordia, una aplicación de chat de voz y texto— dijeron que habían quedado atrapados después de redescubrir el ajedrez en los últimos meses al estar atrapados en casa. Muchos habían incursionado en el juego cuando eran niños.

“Cuando yo era niño, el ajedrez de alto nivel se ocultaba a puertas cerradas, los jugaban los privilegiados y adinerados”, dijo Clayton Chan, de 43 años, de Tustin, California. “Darme cuenta de que podía ver el ajedrez que se jugaba en los niveles más altos y ver a los jugadores de Twitch comunicar sus pensamientos a la comunidad realmente resonó en mí”.

Noah Olsen, de 24 años, que vive en Washington, D. C., dijo que disfrutaba de lo interactivo que era Nakamura con sus seguidores. El gran maestro a veces invita a sus suscriptores a jugar contra él en la transmisión, y a veces también comienza con menos piezas como desventaja o juega con los ojos vendados.

“Definitivamente es muy divertido saber que te enfrentas a una mente de ajedrez del calibre de Hikaru”, dijo Olsen. “Pero las 10.000 personas que te observan mientras te destroza provocan angustia”.

En Murcia, España, Anthony Nicolaou, de 16 años, descubrió hace poco el canal de Nakamura. Eso lo inspiró a volver a dedicarse a un objetivo que se propuso hace mucho: ganarle a su padre en una partida de ajedrez.

“Lo más importante que aprendí de él es que está bien ser malo en el juego”, dijo sobre el canal de Nakamura. “Me di cuenta de que aún puedes aprender y mejorar sin sentirte como un idiota”.

Nakamura también se ha convertido en un entrenador de los jugadores en línea. Va desde el apoyo a la exasperación con las carencias de sus protegidos. A los fanáticos les encanta cuando pierde la cabeza por una jugada mal pensada.

“Hace todo tipo de caras”, dijo Benton, de Cornell.

La fiebre del ajedrez que arrastra a Twitch ha sido una bendición para quienes ganan dinero con las partidas. Eric Hansen, de 28 años, un gran maestro que transmite en el canal de Twitch ChessBrah, dijo que podía ganar más de seis cifras al año en la plataforma a través de la venta de mercancía, patrocinios de publicidad y contribuciones de los suscriptores.

Nakamura dijo que toda la atención era una victoria para el ajedrez.

“He visto muchos auges y caídas”, dijo. Pero esta vez, “No veo que se esté acabando ahora. Creo que el futuro es extremadamente brillante”.

Kellen Browning es un reportero de tecnología en el área de la Bahía de San Francisco que cubre la industria de los videojuegos y las noticias de tecnología en general. Se graduó de Pomona College. @kellen_browning