La gran victoria de Putin en Estados Unidos

La gran victoria de Putin en Estados Unidos

Visto desde el presente, la trayectoria vital de Donald Trump ha sido un entrenamiento para llegar a este preciso instante.

A este momento en el que los estadounidenses le han dicho en las urnas “estás despedido”.

Antes de que existiera Twitter, plataforma que usa para potenciar su ego, atacar al que no le complace y propagar conspiraciones sin fundamento, él se inventó un personaje alternativo que utilizó como un precedente de esta red social.

Se presentaba como John Barron o John Miller. En ambos casos era un relaciones públicas que telefoneaba a los diarios para explicar lo maravilloso que era Trump, fustigar a los que no le seguían la cuerda o relatar como todas las mujeres se le rendían.

“El mejor sexo de mi vida”, tituló en portada The New York Post , según chivatazo de Miller a partir de una supuesta confesión de Marla Maples, la que sería su segunda esposa. A los periodistas les fascinaba como ese relaciones públicas sonaba igual que Trump, pero negaba serlo.

En su Twitter sigue diciendo falsamente que ha ganado.

Antes de que formulará una retahíla de reclamaciones legales en contra del resultado electoral, Trump ha sobrevivido a un impeachment (proceso político por el Rusiagate ), dos divorcios, 26 acusaciones de acosos sexual, seis quiebras y unos 6.000 pleitos.

Esta vez, sin embargo, ha topado con Joe Biden y parece que se le ha acabado la suerte.

De los 33 litigios cuestionando la victoria del rival, ya se han resuelto 31, todos perdidos.

Sus abogados, Rudy Giuliani y Sidney Powell, apelaron el jueves a la existencia de “un complot centralizado” que afecta a todo EE.UU. Ni una prueba. La clave está en las máquinas de conteo automático de votos, que están manipuladas en un asunto en el que Powell implicó a Hugo Chávez, el dictador venezolano fallecido en el 2013, y al financiero George Soros, el sospechoso habitual de los conspiranoicos.

Los legisladores de Michigan, hospedados en el hotel Trump, dicen que no ven nada que cambie el resultado

Christopher Krebs, como responsable de la agencia de ciberseguridad. difundió un estudio del que se concluía que estas elecciones han sido “las más seguras”. Trump lo echó del cargo por dar “información incorrecta”.

El informe de ciberseguridad descartó una interferencia rusa. Esta vez, el megáfono para difundir ese mensaje destructivo no está en manos de Vladímir Putin y sus infiltrados del Kremlin. No, el megáfono lo sostiene el presidente Trump, que pregona en Twitter esas teorías en las que él es el ganador a costa de desvirtuar la realidad. Esta es la gran victoria de Rusia, subrayan los analistas. Para Biden, el obstruccionismo de Trump supone “enviar mensajes increíblemente dañinos al resto del mudo sobre cómo funciona la democracia”.

A las dos semanas de que se declarase ganador a Biden, a los expertos les queda claro que lo único que persigue Trump es hacer descarrilar el pilar de la democracia, que los dirigentes republicanos de varios estados anulen los votos populares y designen los votos electorales, todos a su favor. Este es el golpe trumpista .

El secretario de estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, ratificó el viernes los resultados –“los números no mienten”–, después de un segundo recuento y, como el otro, concedió la victoria a Joe Biden. El gobernador Brian Kemp, también republicano, certificó los 16 votos electorales para el demócrata. Trump dispone hasta el martes para pedir otro recuento.

Este lunes es otra fecha decisiva. Michigan y Pensilvania (previa resolución de uno de los pleitos judiciales pendiente) deben ratificar la victoria de Biden.

Trump ha atacado fuerte en Michigan. Primero llamó a los dos miembros de la junta electoral del condado de Wayne, que abarca Detroit, quienes al día siguiente firmaron una declaración jurada intentando dar marcha atrás a su rúbrica del recuento. Ya estaban fuera de plazo.

Y este viernes, Trump invitó a la Casa Blanca a los principales legisladores republicanos en la cámara de Michigan. En un comunicado conjunto al concluir la visita, Mike Shirley, jefe de la mayoría en el Senado, y Lee Chatfield, líder en la cámara de representantes, señalaron “no ser conscientes de ninguna información que pudiera cambiar el resultado de las elecciones”. Biden lidera por más de 154.000 votos.

El tuit de Trump les dejó en mal lugar, porque dijo que se había hablado de un fraude masivo.

La presidenta del Partido Republicano de Michigan y el Comité Nacional solicitaron por carta este sábado aplazar dos semanas la certificación de la junta electoral (formada por dos republicanos y dos demócratas) para auditar el condado de Wayne.

La junta electoral estatal mantenía la cita del lunes. En caso de bloqueo (por empate a dos), eso iría al tribunal de apelación (controlado por conservadores) y, si no hubiera solución, la gobernadora Gretchen Whitmer (demócrata) tiene la potestad de quitar a los dos que se negaran a la ratificación. Todos los estados deben enviar el 8 de diciembre sus resultados al Congreso y el 14 votan los electores que representa la voluntad popular.

Los legisladores de Michigan pasaron la noche en el hotel Trump. Las fotos de la cena y las copas provocaron la sospecha de que el presidente les presionó, de que había una relación entre la visita a la Casa Blanca y la carta pidiendo la auditoría.