Guido Sandleris presentó su renuncia a la presidencia del Banco Central

"Estamos presentando hoy nuestras renuncias a la dirección del BCRA", dijo Sandleris en relación a su cargo y las vicepresidencias de la entidad

Francisco Jueguen

Guido Sandleris presentó su renuncia a la presidencia del Banco Central

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y sus dos vicepresidentes, anunciaron esta tarde en conferencia de prensa que renunciarán a sus puestos desde el 10 de diciembre.

En el Salón Bosch del BCRA, acompañado por Gustavo Cañonero y Verónica Rappoport, Sandleris dijo que se apartará de la conducción de la entidad monetaria para "allanar el camino" de la política monetaria y cambiaria del próximo gobierno. "Contarán con toda nuestra colaboración", dijo Sandleris, que agradeció a Mauricio Macri y a los directores del BCRA.

"En el día de hoy estoy presentando mi renuncia y ellos también (señaló Sandleris a las sillas vacías aún de Cañonero y Rappoport, que se habían atrasado) desde el diez de diciembre", dijo. El presidente del BCRA dijo que en la mayoría de los países el mandato del titular de la entidad monetaria no coincide con las de las autoridades del Ejecutivo, pero que esta era sí una tradición en la Argentina, por la "falta de consensos" sobre cómo bajar la inflación.

"No hemos logrado construir consensos acerca de cómo tener una moneda sana", dijo el presidente del BCRA, que señaló además que una de las características de su gestión fue el "pragmatismo" por sobre el dogmatismo. "Nuestra renuncia allana el camino para que el gobierno entrante pueda desplegar su política monetaria y cambiaria", dijo Sandleris, quien señaló que hubo contactos telefónicos y por WhatsApp con referentes del Frente de Todos. No precisó sus nombres. "Contarán con nuestra colaboración", reafirmó el titular del BCRA.

Luego, Sandleris hizo un breve análisis del último año y medio que lo tuvo al frente del Banco. "No han sido tiempos fáciles", dijo, y admitió los problemas que trajeron la volatilidad, "una inflación que se ha elevado" y la recesión que golpea al país.

Sin embargo, como también ya hizo el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, celebró la recuperación de los superávit fiscal, que aún no logró efectivamente el Gobierno, y del externo. "Esa fue la causa de la crisis", dijo, y agregó que la recuperación estructural permitirá un "crecimiento sostenido" a futuro.

"¿Qué nivel de reservas netas y líquidas le deja al próximo gobierno?", preguntó LA NACION. Sandleris señaló que ese dato no es público, sí el de reservas brutas, pero afirmó: "El monto de reservas netas está sustancialmente por encima del que había hace unos años". Algunos analistas privados las estiman entre US$13.000 y US$15.000 millones. De la misma manera, señaló que los pasivos remunerados del banco hoy son menores a los que había tiempo atrás.

Sandleris volvió a señalar la importancia de la política de crecimiento cero de la base monetaria (que concluyó días atrás con la emisión de adelantos transitorios), y dijo que esa medida había terminado con el "exceso de liquidez" que mostraba la economía. "Las tasas reales positivas son una clave para fomentar el ahorro cuidando al ahorrista", analizó.

El presidente del BCRA señaló que las restricciones cambiarias -que se acrecentaron tras las elecciones de octubre pasado- dieron flexibilidad a la política cambiaria del banco, pero aseguró que a futuro "no pueden reemplazar una política monetaria consistente". En ese sentido, aseguró que el tipo de cambio real es hoy "consistente" con el superávit comercial.

"¿Por qué tuvimos que poner un cepo cambiario?", se preguntó Sandleris. "Porque había que proteger a la economía real de la volatilidad financiera", se respondió. Y señaló que esa volatilidad proviene de "la falta de consensos" que existen sobre la economía.

"Tuvimos que introducir el control de cambios en un marco de gran incertidumbre. Cumplió en resguardar las reservas para darle la mayor libertad posible al próximo gobierno y su política monetaria y cambiaria", completó el presidente del Central.

"El contexto actual es complejo. Llevamos más de un año y medio de recesión, y la inflación se ha elevado", describió Sandleris, quien señaló que los desafíos que tendrá el próximo gobierno por delante serán los de consolidar el sendero de equilibrio fiscal intertemporal, reperfilar la deuda y negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En ese sentido, ante una pregunta en la conferencia de prensa, aconsejó "paciencia" con el Fondo. "Es muy burocrático", dijo sobre el organismo que dirige Kristalina Georgieva y con el que la Argentina tiene un programa de US$57.000 millones que entrará en renegociación desde las próximas semanas.

Entre los consensos básicos que la Argentina debería tener, destacó el de cómo construir una moneda sana, consolidar un equilibrio fiscal y la integración al mundo.

"Seguro cometimos errores", admitió Sandleris, que dijo que se tomará un tiempo para poder hacer una autorcrítica completa de su gestión. "Hay dos elementos que dificultaron que la inflación baje pese a la actual política monetaria. Primero, que nada puede ser exitoso sin algunos consensos básicos que muestren continuidad. El segundo es el equilibrio fiscal", según enumeró el presidente del BCRA hasta el próximo 10 de diciembre.

Por: Francisco Jueguen