Ganancias: el Senado sancionó los cambios para que dejen de pagar los trabajadores que ganan hasta $ 150.000

La medida será retroactiva a enero y beneficiará a 1.200.000 personas. También se aprobaron los cambios en las escalas de monotributo.

Jazmín Bullorini

Ganancias: el Senado sancionó los cambios para que dejen de pagar los trabajadores que ganan hasta $ 150.000

Por unanimidad, el Senado sancionó los cambios al Impuesto a las Ganancias. A partir de ahora, sólo pagarán los asalariados que ganan más de $ 150 mil brutos y los jubilados que cobran el equivalente a ocho pensiones mínimas.

Con apoyo de la oposición, que marcó diferencias pero aclaró que apoya "todo alivio fiscal", la norma obtuvo 66 votos afirmativos y ningún rechazo. El senador del PRO, Esteban Bullrich, fue el único en abstenerse. También se aprobaron los cambios al régimen de Monotributo.

El debate transcurrió sin grandes cruces, aunque sobre el final fue la presidenta del Senado, Cristina Kirchner, quien retó al jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff. "Nosotros los escuchamos cuando hablan y ustedes se comportan como barrabravas, ¿por qué hacen esas cosas? Muy maleducados, horribles", espetó. "Hay cosas peores", respondió Naidenoff.

El texto, motorizado por el presidente de Diputados, Sergio Massa, se convirtió en una de las banderas del oficialismo en medio de la crisis económica agravada por la pandemia y en la previa de la campaña electoral.

El beneficio será para 1.200.000 personas y el costo fiscal, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, es estimado en $ 48 millones. La medida será retroactiva a enero y los trabajadores que cobren entre 150 mil y 173 mil pagarán el gravamen, pero la AFIP establecerá deducciones para evitar un salto tan brusco.

"Se estimaba que en 2021 pagarían más de 2 millones de trabajadores. Con esta modificación van a dejar de pagar 1,2 millones y aportarán 733 mil trabajadores y jubilados. Esto representa un 7 %. Menos del 10 % histórico que solo se rompió durante el gobierno de Cambiemos, cuando el tributo llegó a alcanzar al 23,4% de los trabajadores", detalló el presidente de la comisión de Presupuesto, Carlos Caserio, encargado de defender el texto.

"Esto va a significar más recursos para las familias que se va a volcar al consumo, y va a generar empleo", celebró el cordobés oficialista.

En Juntos por el Cambio consideraron que la medida es "necesaria e importante", pero "insuficiente". "Sigue pendiente una reforma de fondo", planteó Víctor Zimmermann y enumeró algunos de los puntos sugeridos por la oposición que no fueron incorporados.

Entre ellos, señaló que la norma no contempla a los autónomos, que genera "distorsiones", y que la actualización debería haber por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en vez del RIPTE.

"El IPC es lo que determina la capacidad de compra. Por haber ajustado por RIPTE, donde los precios le ganaron a los salarios tuvimos el incremento de 31 % de personas que lo empezaron a pagar", planteó Martín Lousteau y agregó: "No hay que vestir esto de épica. Al 90 % que gana menos no le va a generar ningún alivio. Es un alivio para el 5% de los trabajadores que están dentro del 10% de los que más ganan".

Durante el debate en la Cámara baja se incorporaron varias modificaciones al proyecto sancionado. Entre ellas, la exención del aguinaldo y de horas extra del personal de salud, los gastos de guardería y la deducción del concubino. También se estipuló que las asignaciones de ex presidentes paguen Ganancias, que hasta ahora no lo hacían.

En tanto, la reforma del régimen de Monotributo - también aprobada por unanimidad- propone actualizar los topes de cada categoría y crea un puente para facilitar el ingreso de contribuyentes al régimen general.

Si bien ambos proyectos tuvieron amplio consenso, la discusión estuvo atravesada por la política y la comparación entre el gobierno actual de Alberto Fernández y su antecesor Mauricio Macri.

El oficialismo se encargó de recordar que en campaña Macri había prometido eliminar el tributo y que no lo hizo. "Los peronistas no prometemos pero sí cumplimos", chicaneó la oficialista Nancy González.

"Se ve que Alberto Fernández no es peronista porque prometió aumentar a los jubilados el 20% y no solo no lo hizo sino que les ajustó", le respondió el radical Julio Martínez.

La cordobesa del PRO, Laura Rodríguez Machado, chicaneó: "Dirán los psicólogos que uno nombra mucho a alguien es que está enamorado. Se la pasaron nombrando a Macri, lamento por Alberto Fernández, se puede poner un poco celoso que ni lo mencionan. Tal vez porque es muy difícil encontrar un acierto y no hay mejor defensa que un buen ataque".

Siguiendo la teoría psicológica, el oficialista Alfredo Luenzo contestó: "La interpretación de la senadora puede ser una, pero también puede ser por un trauma que es una agresión física o psicológica que trae el debilitamiento de la autoestima. Para curarnos estamos revisando el trauma y lo hacemos con proyectos como el que hoy estamos tratando".