“Estuve en Skanska... digo Scania”, el furcio de Alberto Fernández en medio de la conferencia de prensa

El presidente recordó que había visitado la empresa de camiones, pero confundió su nombre con la firma sueca vinculada a un caso de corrupción K.

“Estuve en Skanska... digo Scania”, el furcio de Alberto Fernández en medio de la conferencia de prensa

Fue un furcio que dejó en silencio a todos los que escuchaban el anunció de la extensión de la cuarentena. La incomodidad se sintió en el aire y en cuestión de segundos se hizo viral en los rankings de trending topics de las redes sociales y marcó picos de búsquedas en Google.

Alberto Fernández mencionaba cómo se vuelve en diferentes industrias con protocolos y habló de un stop en su gira por el interior. "Estuve antes de ayer en Tucumán en Skanska...", dijo.

Enseguida hubo miradas incómodas, Fernández miró a Kicillof y se corrigió tras golpear sus manos contra la mesa: "Skanska, no... Scania, Scania... Scania también es sueca", siguió, mientras se esbozada una pequeña sonrisa en el rostro de Horacio Rodríguez Larreta.

"Estuve en Scania y en Scania están trabajando los 500 trabajadores con un protocolo que han negociado con Smata y ha traído del exterior, ahí la experiencia sirve mucho", continuó sin darle importancia al fallido.

La sede de Skanska en Buenos Aires.

La sede de Skanska en Buenos Aires.

Su lapsus generó miles de réplicas en las redes sociales de parte de las personas que seguían la conferencia porque Skanska fue una de las denuncias emblemáticas y el primer gran caso de corrupción del kirchnerismo.

En la causa Skanska se investiga el pago de comisiones indebidas por más de 15 millones de pesos y sobreprecios en el marco de las contrataciones de la ampliación de dos gasoductos en el norte y sur del país.

En efecto, la propia Skanska admitió que había pagado sobornos de unos 17 millones de pesos a través de 118 facturas apócrifas.

La denuncia salpicó a funcionarios del gobierno del que Fernández era jefe de Gabinete, sobre todo al ala que comandaba Julio De Vido, todopoderoso ministro de Infraestructura; su secretario de Obra Pública, y José López, hoy preso por revolear bolsos con millones de dólares a un convento.

También estuvieron involucrados el ex interventor del Ente Regulador del Gas, Fulvio Mario Madaro, y el ex gerente general de Nación Fideicomisos, Néstor Alberto Ulloa,