En medio del caos, mujeres ecuatorianas se manifiestan pacíficamente

En medio del caos, mujeres ecuatorianas se manifiestan pacíficamente

"!Fuera el FMI !", "No queremos más muertes". De manera pacífica pero firme, unas 1.000 ecuatorianas marcharon el sábado por las calles de Quito contra las medidas económicas del presidente Lenín Moreno.

Mientras se escuchan a lo lejos las detonaciones que pautan nuevos enfrentamientos entre manifestantes y policías, un pequeño grupo de mujeres cantan mientras esperan que otras se les sumen.

"Se decidió ir hacia el norte de la ciudad porque muchas mujeres tenían miedo de ir al Arbolito", el parque en el que acampan desde hace una semana miles de indígenas, dijo a la AFP una manifestante.

Ese espacio verde se convirtió en el epicentro de violentos enfrentamientos cotidianos, en el marco de una ola de protesta social que generó cinco muertes y más de 2.000 heridos en todo el país.

El elemento que desató esta crisis sin precedentes fue el anuncio por el presidente Moreno de una serie de medidas económicas, entre ellas un alza de más del 100% de los precios del combustible, a cambio de un préstamo de 4.200 millones de dólares concedido por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

AFP / Cristina VEGA Marcha de mujeres en Quito en el décimo día de protestas contra las medidas económicas del gobierno de Lenín Moreno, el 12 de octubre de 2019 en Quito

Cuando llegan las otras participantes, el grupo inicia la marcha, con varias indígenas a la cabeza tomadas por el brazo o por la mano.

"Qué lindo ver a las mujeres unidas, unidas en la lucha", gritan a coro mientras avanzan por las calles de la capital sin que se note presencia policial alguna.

Megáfono en mano, Cristina Yallico, arenga a la multitud y lanza un mensaje a las autoridades: "!Gobierno, escucha a las mujeres. Queremos que no haya un muerto más!".

- "Sin balas" -

La calma que reina en esta manifestación contrasta con la brutalidad que se nota en otras zonas de la capital, donde el presidente Moreno decretó el sábado el toque de queda y dispuso controles militares "ante los intolerables desmanes de violencia".

"Queremos dialogar, pero sin balas", dice María Boada, de 56 años, que luce la remera de la organización feminista Mujeres por el cambio.

"Sobre todo las mujeres somos las que más vivimos el golpe de las medidas económicas. Nos afecta porque nos sube la leche, nos sube el arroz, nos sube el pasaje, y entonces se encarece la vida".

AFP / Cristina VEGA Mujeres manifiestan de manera pacífica en Quito, el 12 de octubre de 2019, en el décimo día de las protestas contra las medidas económicas del gobierno ecuatoriano

No lejos de allí, María Inga, una joven de 20 años proveniente de la región del volcán Chimborazo (centro) que viste la tradicional indumentaria indígena, fustiga al presidente: "Pudiendo sacar a los ricos, nos quiere afectar a los pobres. Nosotros, no lo vamos a dejar y vamos a seguir luchando", pero a través de "una marcha pacífica".

El viernes, en medio de las granadas lacrimógenas lanzadas por la policía y los cohetes artesanales de los manifestantes, un grupo de mujeres irrumpió entre la multitud con las manos levantadas y logró que las cosas se calmaran.

Hacía ya varias horas que numerosos manifestantes intentaban que la policía, desplegada en torno al Parlamento, retrocediera, pero los agentes respondían con gases lacrimógenos y granadas ensordecedoras, generando pánico en la multitud.

Unas quince indígenas surgieron de improviso y avanzando hacia los manifestantes levantaron las manos, en son de paz. Se hizo silencio, y la policía no se animó a reprimir a las mujeres. De inmediato, las indígenas se colocaron a la cabeza de la marcha y ésta comenzó a avanzar.