El gobierno de Kicillof confronta con los docentes y Baradel hace equilibrio

Los docentes bonaerenses están en estado de alerta por la multiplicación de casos del COVID. Tanto la FEB como UDOCBA reclaman la suspensión de las clases presenciales, en coincidencia con el comité de expertos que asesora a Alberto Fernández que exige una “cuarentena china” para evitar que en pocos días se alcancen los 45 mil casos diarios.

El gobierno de Kicillof confronta con los docentes y Baradel hace equilibrio

Tanto para los expertos como para estos sindicatos docentes de la provincia, las medidas adoptadas son un simple “maquillaje” que no ataca la raíz del mal: el virus hace estragos y se contagia a partir del contacto personal y la movilidad. Siguiendo la experiencia de los países que alcanzaron mayores éxitos en el combate del COVID, debería restringirse el tránsito en medios públicos atestados de pasajeros que no cumplen los requisitos mínimos dispuestos por la normativa vigente. Y la educación es, por lejos, el principal factor de movilización diaria de las familias argentinas.

Pero tanto a nivel nacional como provincial, el Frente de Todos sigue mirando para otro lado, subordinándose a la hoja de ruta que le marca el gobierno de la CABA.

"Si quieren que pongan un cartel que diga ‘Viva la muerte’ y que cada uno se salve como pueda. Estamos pidiendo racionalidad a quienes nos gobiernan”, declaró el secretario General de UDOCBA, uno de los principales gremios educativos de la provincia.

Mirta Petrocini, secretaria General de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), alertó que "ya existen zonas o distritos de alto riesgo que deben activar y extremar medidas de prevención y resguardo de la salud, como lo es la suspensión de clases presenciales".

Pero el gobierno de Axel Kicillof respondió, impasible, a través de su jefe de Gabinete, Carlos Bianco, que "está garantizada la presencialidad en las aulas" y remarcó que la educación es una de las “actividades que hemos decidido priorizar”.

El jefe de Gabinete bonaerense recordó que la gestión de Kicillof apostó al retorno a las escuelas en 2020 en los distritos que tenían “bajo riesgo epidemiológico” y que sostendrán esa posición ahora, a pesar de los 67 mil contagios detectados en los últimos tres días, y cuando aún no han impactado los producidos durante la absurda apertura total de Semana Santa.

El tono de los reclamos docentes colocó en posición comprometida a Roberto Baradel, titular de SUTEBA, quien se encuentra condicionado por su doble condición de sindicalista y figura en ascenso dentro del gabinete provincial, quien cada vez juega un rol más importante en el desgastado nexo entre el gobernador y varios intendentes bonaerenses.

Ante el avance del malestar de los docentes, finalmente Baradel se vio obligado a difundir un comunicado muy moderado, en el que informa que pidió al gobierno provincial una reunión en la que también participen las autoridades de Salud y Educación provincial, aunque evitando expresar forma de solidaridad con las demandas sindicales.

Los problemas de sentarse en ambos lados del mostrador. (www.REALPOLITIK.com.ar)