El futuro de Boca: los apellidos bajo la lupa y la "paradoja Russo" que ata a Riquelme

Tevez, Soldano y Villa: el panorama de cada uno de ellos es diferente.

Diego Morini

El futuro de Boca: los apellidos bajo la lupa y la "paradoja Russo" que ata a Riquelme

¿Hasta dónde llegará la onda expansiva que la explosión de Santos generó en Boca? Algo quedó claro: las formas, los gestos, la falta de vergüenza deportiva para comprender que se trataba de un momento determinante para el club y para la carrera de cada uno de los actores involucrados son elementos combustibles en cualquier escenario. Juan Román Riquelme como paraguas protector de todos, Miguel Ángel Russo con la cataforesis de un título que ya tiene más de 13 años y Carlos Tevez con la certeza de ser un prócer para los hinchas serán, en estas horas, apellidos que intentarán amortiguar la eliminación de la Copa Libertadores. Y Boca se aferrará a ellos para afrontar lo que le queda y evitar que el techo se les caiga en la cabeza.

La expresión corporal de Tevez sobre el final del partido dice mucho. No se trata de pensar en que puede dar un paso al costado (se encargó hace unas semanas en decir que "hay Tevez para rato"), pero sabe el Apache que ya no tiene tanta soga en su carrera. Fue en el único que se pudo advertir que lo que estaba sucediendo ante Santos le dolía en el alma. Toma nota de eso el Consejo de Fútbol, sabe Russo que en su capitán tiene la sangre que necesita, pero la herida que le queda por haber dejado escapar una chance más de tener el cetro continental no será fácil de cerrar. Incluso, si el domingo próximo logra imponerse a Banfield y levanta la Copa Diego Maradona, apenas será un poco de ungüento sobre un corte profundo.

Necesita Boca reconfigurar pronto el escenario, sólo el aura de un DT que supo ser campeón de la Copa Libertadores en 2007, con un Riquelme determinante, puede explicar que hoy todo el universo xeneize no se esté preguntando si no es necesario buscar un nuevo conductor. Russo supo muy bien leer cómo podía interpretarse el cachetazo de Santos en la semifinal de la Copa, por eso inmediatamente tras el partido dijo: "Soy el responsable de todo, me hago cargo". ¿Alcanzará con eso para mantenerse a flote?

Carlos Tevez es el único que se salvó del papelón de Boca en Brasil
Carlos Tevez es el único que se salvó del papelón de Boca en Brasil Crédito: Mauro Alfieri / LA NACION

Ahora bien, no es casual, Russo suele no decir o bien dice siempre aquello que lo aleje de la controversia y se desvíe la atención de las cosas. En algún punto, un elemento central por lo que Riquelme lo eligió como la cabeza de este ciclo. Si bien el entrenador sabe que en tres días debe resolver otra instancia de definición, también comprende que hay jugadores que no resisten más dentro de su esquema, de la misma manera que debe terminar de definir si quiere o no a algunos otros. La autocrítica feroz de Russo que hizo y en la que se puso exclusivamente él en el centro de la escena también es una forma de decir sin decir, fiel a su estilo.

La lectura desde el silencio que hace Riquelme es otro mensaje para un Boca que necesita tomar determinaciones para empezar otra vez el camino de la conquista de la demorada séptima Copa Libertadores. Resulta contradictorio pensar en un equipo que luzca menos amarrete con un entrenador y un cuerpo técnico que privilegia el músculo sobre el talento. Ante Santos el conjunto xeneize necesitaba cambiar la ecuación desde la creación de juego y el técnico apostó por darles ruedo a Capaldo, Buffarini y Mas en el segundo tiempo. Mientras que en el banco estuvieron Cardona y Zárate, dos jugadores por lo que supuestamente el DT había insistido para tenerlos. Uno de ellos, el colombiano, especial debilidad del vicepresidente segundo de Boca. Pero claro, cómo pensar en otro proyecto, con más ambición desde el juego, si es la apuesta elegida por el hombre que maneja el fútbol (el club) de Boca.

Miguel Ángel Russo tiene una espalda que le permite sostener un ciclo que podría haber estado en duda si era otro entrenador
Miguel Ángel Russo tiene una espalda que le permite sostener un ciclo que podría haber estado en duda si era otro entrenador Crédito: Sebastiao Moreira / POOL / AFP

Es cierto que hasta hace poco los apellidos de Sebastián Villa y Eduardo Salvio eran dos piezas claves en la estructura. Es real que Frank Fabra estaba entre las alternativas más osadas dentro del esquema que resuelven Russo y Leandro Somoza. Sin embargo, ante Santos, estos tres apellidos quedaron bajo la lupa por actitud y presencia a la hora de dar la talla en una instancia tan caliente. De la misma manera que Franco Soldano quedó nuevamente expuesto por su falta de peso en el área y su trabajo sólo se concentró en la recuperación de la pelota. Claro, la orden que le bajan desde el cuerpo técnico es el aporte del sacrificio para que pueda Tevez tener más presencia ofensiva. Ni una cosa ni la otra sucedió en Vila Belmiro.

El Consejo de Fútbol también debe considerar las formas en las que trabaja en cuanto a los refuerzos. Entre peleas por la cotización del dólar en algunos contratos, luchas para evitar el cobro de comisiones que no les correspondían pagar, les quedó energía para renovar un puñado de contratos y sumar futbolistas que eran material de recambio en otras instituciones: Edwin Cardona y Diego González. Si bien el colombiano tuvo buenos aportes, en los momentos claves no tuvo lugar dentro del esquema de Russo. Mientras que el Pulpo fue importante en la revancha por cuartos de final ante Racing, pero quedó expuesto físicamente ante Santos.

Es grande la carpeta de tareas del Consejo de Fútbol. Tras la eliminación, la noche fue larga para Marcelo Delgado y Raúl Cascini, que acompañaron al plantel y que mantuvieron charlas telefónicas con Riquelme y Jorge Bermúdez. Saben que el ciclo de Julio Bufarini está sentenciado, que Leonado Jara está lejos de ser una solución y que las extensiones de contrato de Soldano y Zárate ya no son prioridad. De la misma manera, que Esteban Andrada y Villa pueden llegar a ser una buenas alternativas para hacer caja, sumar una buena cantidad de dólares y así poder reconfigurar el equipo.

La refundación de Boca se avecina. Se demorará unos días por la cita doméstica. Tres nombres maquillan las imperfecciones. Y saben que no se podrá soportar otra noche como la de Vila Belmiro.

Tevez, Soldano y Villa: el panorama de cada uno de ellos es diferente.
Tevez, Soldano y Villa: el panorama de cada uno de ellos es diferente. Crédito: Mauro Alfieri / LA NACION

Por: Diego Morini