El Gobierno habilitó el voto postal para los residentes en el exterior

Ciudadanos italianos votan por correo frente al consulado de Italia en Buenos Aires en 2006

Jaime Rosemberg

El Gobierno habilitó el voto postal para los residentes en el exterior

Por medio de un decreto que lleva las firmas del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el canciller Jorge Faurie y el jefe de gabinete Marcos Peña, el Gobierno habilitó hoy a cerca de 360.000 argentinos que viven en el exterior a votar por correo en las próximas elecciones presidenciales.

El decreto, que lleva el número 45/2019, fue publicado en el Boletín Oficial, y establece las condiciones básicas para que los argentinos que así lo deseen puedan emitir su sufragio, aún viviendo lejos de los consulados de sus respectivos países. Los requisitos, a priori, son tres: haber hecho el cambio de domicilio, inscribirse previamente y acompañar con el voto una declaración jurada de identidad.

Tal como anticipó LA NACION en su edición de ayer, la inscripción para votar por correo podrá hacerse "hasta 90 días antes de las elecciones a través de un registro online que administrará la Cámara Nacional Electoral". Una vez inscripto, el votante recibe las boletas en su casa (el sistema es el de la Boleta Unica Papel) y debe reenviarlas al consulado más cercano junto a su declaración jurada de identidad. Las boletas se reúnen en cada embajada y son enviadas a la Cámara Nacional Electoral, que realiza el conteo de los votos con presencia de todos los partidos y en conjunto con el escrutinio definitivo, cuarenta y ocho horas después de la votación en el país. El decreto reglamenta la ley 24.007, aprobada durante el gobierno de Carlos Menem, en el que se autorizaba a votar a los argentinos que residen en el Exterior, aunque nada decía de la modalidad de votación. Las categorías para las cuales están habilitados son Presidente y vice, legisladores nacionales y para el parlamento del Mercosur, en los distritos del último domicilio en el país.

Más allá de las cuestiones técnicas, para el Gobierno las estadísticas marcan que hay mucho terreno de crecimiento, sobre todo en lo cuantitativo. En las legislativas de 2013 (primeros comicios en los que pudieron participar jóvenes de 16 y 17 años) votaron apenas 3.942 personas; en las dos vueltas presidenciales de 2015, 10.676 y 10.870; y en las últimas elecciones legislativas de 2017, 14.006, un incremento que se debió -según fuentes oficiales- a las modificaciones introducidas ese mismo año, que habilitaron de manera automática a todos los argentinos que fijaron su nuevo domicilio en el Exterior (antes debían hacer otro trámite para ser habilitados para votar). En la Casa Rosada no desconocen, además, que tanto en las dos vueltas presidenciales de 2015 como en las legislativas de 2017 la lista de Cambiemos derrotó por amplio margen a la de Frente Para la Victoria en Estados Unidos, España, Sudamérica e Israel, dónde se reparte la mayoría del millón de argentinos que actualmente reside fuera del país. Macri derrotó a Scioli en el ballotage de noviembre de 2015 por escasos 700.000 votos, pero en Miami ganó con el 93 por ciento, en Santiago de Chile con el 85 por ciento y en Londres con el 72 por ciento, por citar sólo algunos casos.

"Más allá de las especulaciones, tenemos un problema que queremos resolver, que es la dificultad de los argentinos que viven afuera y que quieren votar. Habrá un porcentaje que no querrá votar de todos modos y está en su derecho, pero le facilitamos los trámites a aquel que sí quiera hacerlo", se defendió el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, artífice del decreto del Gobierno.

Por: Jaime Rosemberg