El AMBA definirá las medidas según los datos de las próximas horas y los expertos advierten por las vacaciones de invierno

Ciudad y Provincia esperan conocer los últimos datos; si bajan de fase en el semáforo epidemiológico, podrán flexibilizar medidas; los especialistas alertaron por el riesgo de un receso de 14 días

Maia Jastreblansky

El AMBA definirá las medidas según los datos de las próximas horas y los expertos advierten por las vacaciones de invierno

El Gobierno nacional prorrogará el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que fija un “semáforo” epidemiológico en el país y esperará a los datos de hoy y eventualmente los del fin de semana para definir si el AMBA (la ciudad de Buenos Aires más el conurbano bonaerense) sigue con un alto nivel de restricciones o, en cambio, pasa a un esquema mucho más flexible.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, mantuvo ayer una reunión con sus pares de provincia, Carlos Bianco y de Ciudad, Felipe Miguel. La zona del AMBA está en un momento clave porque la curva de casos, si bien se mantiene alta, descendió de los niveles críticos que tenía dos semanas atrás.

Los funcionarios acordaron esperar a los datos de hoy para tomar definiciones. Se trata de una cuestión matemática. Si los números bajan muy pronunciadamente en las próximas horas, el AMBA podría descender de fase en el semáforo epidemiológico y quedar a un paso de flexibilizar las restricciones. Hasta ayer, los números no permitían el cambio de estatus, pero se acordó esperar 24 horas más. Un alto funcionario dijo a LA NACION que, incluso, se podría esperar a los datos del fin de semana, cuando cierra “la semana epidemiológica”. Las cifras de sábados y domingos siempre son mucho más bajas y ayudarían al cambio.

Ayer, los expertos y epidemiólogos -algunos asistieron de forma presencial a la Casa Rosada, otros lo hicieron por videoconferencia- mantuvieron una reunión con Cafiero y con la ministra de Salud, Carla Vizzotti. Sugirieron mantener el sistema de fases en todo el país y pidieron hacer fuertes distinciones con las medidas. Advirtieron que los lugares que estén en alerta máxima deberán sostener confinamientos intensivos y temporarios, mientras que aquellos que estén con las curvas más aliviadas podrán abrir actividades e incluso retomar la presencialidad escolar.

De acuerdo a la jerga del DNU, hasta ayer la zona metropolitana seguía en alarma epidemiológica (es decir, el grado de alerta máxima). Se define así a los grandes aglomerados urbanos donde el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días es igual o superior a los 500 casos cada 100.000 habitantes con un porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva mayor al 80%.

Si los datos de mañana acompañan, el AMBA podría descender de fase y pasar de “alarma sanitaria” a “alto riesgo”. Ese marco de indicadores le darían el sustento “teórico” a la decisión política de flexibilizar las medidas. De acuerdo a la letra del DNU, un eventual cambio de estatus, además de habilitar mayores horarios de circulación, también habilita las clases presenciales.

Si la Ciudad tiene luz verde, avanzará en varios planos. Horacio Rodríguez Larreta quiere aumentar la presencialidad escolar y permitir que los locales gastronómicos atiendan más allá de las 20 (podría ser a las 23 o 24) y también los fines de semana.

La provincia, en cambio, se apegará a la letra del DNU sin ir más allá. Es decir, flexibilizará en la medida que se lo permita la fase tal como figura en el decreto.

Vacaciones de invierno

De cara a las próximas semanas, comenzó a asomar un nuevo eje de incertidumbre. Ayer, los funcionarios del gabinete de Alberto Fernández escucharon de boca de los expertos una alerta por las vacaciones de invierno. Según fuentes oficiales, los epidemiólogos transmitieron, en una reunión encabezada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, que habilitar un receso invernal de 14 días en medio de esta alta meseta de contagios -con el grado de movilidad que eso conlleva- podría acarrear “una tercera ola” de la pandemia.

El Gobierno todavía no tomó una definición acerca de la fecha y la duración de las vacaciones de invierno (una opción que se mencionó entre los especialistas es “partir” el receso en dos). Pero sí dejó en claro que la definición se guiará más por los criterios epidemiológicos y por la cuestión escolar que por el factor económico. Así lo transmitió hoy el ministro de Turismo, Matías Lammens, cuando anunció un paquete de ayuda para el sector, ante la imposibilidad de garantizar la temporada turística.

A nivel nacional

El presidente Alberto Fernández
El presidente Alberto FernándezCaptura Presidencia

Tal como informó LA NACION, si no hay cambios de último momento, el Gobierno prorrogará el anteúltimo DNU (el 287/21) publicado en el Boletín Oficial el 1 de mayo. Es decir, aquel que divide el país en cuatro fases (bajo, medio y alto riesgo y alarma epidemiológica) en función de tres indicadores: aumento de los contagios en los últimos 14 días (razón), cantidad de casos sobre la población (incidencia) y ocupación de las camas de terapia intensiva. En principio, no se dispondría de confinamientos totales adicionales, como ocurrió con el último DNU.

Pero todo deberá ser definido por Alberto Fernández mañana. Complicado con otros temas, el Presidente no participó de la reunión con los epidemiólogos y hasta ahora no está previsto que brinde una cadena nacional, aunque todo estará sujeto a la voluntad presidencial de último minuto.

Las provincias que generan mayor preocupación son Córdoba, Chaco, Jujuy, Santa Fe, Mendoza y Neuquén. Los expertos advirtieron que en particular Córdoba tiene una situación apremiante en su sistema de salud y desde la Casa Rosada no descartaron aumentar la asistencia sanitaria. En el camino se mezcla la política: los diputados de esa provincia hasta ayer no apoyaban el proyecto de ley del Poder Ejecutivo para administrar la pandemia, cuyo tratamiento deberá esperar hasta la semana próxima.