Cristina sumó a Adolfo Rodríguez Saá al bloque oficialista del Senado

El puntano fue el invitado estelar a la primera reunión de la bancada liderada por la ex jefa de Estado. Menem fue y confirmó que está adentro. Caserio presidirá la comisión de Presupuesto.

Cristina sumó a Adolfo Rodríguez Saá al bloque oficialista del Senado

Cristina Kirchner reunió por primera vez al bloque del Frente de Todos del Senado y logró incorporar como nuevo integrante a Adolfo Rodríguez Saá, para redondear 42 miembros, 5 por encima del quórum.

No tendrá por seis meses a José Alperovich, pero sí contará con Carlos Menem, quien siempre estuvo en el punteo pero como rara vez asiste a las sesiones no se lo tomaba en serio. 

Para despejar dudas, esta tarde José Mayans, el jefe del bloque Todos, lo sentó en su despacho junto a Cristina y así ratificó que ayudará cuando haga falta. No fue el primer gesto a la futura vice: en mayo, cuando Miguel Pichetto se convirtió en vice de Mauricio Macri, intentó arrastrarlo a un bloque propio pero no lo consiguió.

En el kirchnerismo aseguran que no corre riesgo la incorporación de la misionera Magdalena Solari Quintana, cercana al líder local Carlos Rovira, en tensión permanente con el senador Maurice Closs, vice primero del Senado por gestión de Cristina. "No pudo viajar por un problema personal, pero va a firmar", aseguran. El documento oficial del bloque se conocería mañana.  

Rodríguez Saá selló su traspaso este martes en una reunión con Máximo Kirchner en su despacho, junto a los cuatro diputados que le responden. Garantizó además la incorporación al bloque de Todos de los tres puntanos que quedarán en la Cámara baja, donde el oficialismo no tendrá mayoría propia y deberá negociar cada ley con dos bloques minoritarios, si no quiere sentarse con Juntos por el Cambio.

Adolfo no tuvo problemas en convivir con Eugenia Catalfamo, su compañera de bancada hasta el año pasado, cuando rompió con su hermano Alberto y se atrevió a enfrentarlo en las elecciones a gobernador. 

Cristina también confía en la colaboración de otros senadores sueltos como Lucila Crexell, que asumió por la boleta de Juntos por el Cambio después de la muerte del radical Horacio "Pechi" Quiroga y después de un litigio judicial con la UCR, que reclamaba su banca. Juró junto a Marcelo Durrieu, la madre de Sergio Massa, artífice del cupo femenino en las listas y una militante para que se respete sin excepciones. 

Y hay esperanzas en alguna ayuda de Clara Vega, la reemplazante de la radical Olga Brizuela y Doria, flamante intendente de La Rioja. Tiene alguna raíz peronista que asusta a los cambiemistas. 

Rodríguez Saá se reunió con Máximo el martes y cerró su pase al oficialismo junto a sus tres diputados. Mayans llamó a Menem y confirmó que estará cuando haga falta. 

A la reunión asistió Carlos Caserio, el cordobés que presidía el bloque justicialista y por pedido de Cristina le dejó el lugar a Mayans y aceptó presidir la Comisión de Presupuesto. Ante los senadores, la vicepresidenta se preocupó por celebrar la unificación del peronsimo. "Estoy contenta por la unidad y porque acá hay tres ex presidentes", dijo feliz por la ratificación de Rodríguez Saá y Menem. 

"Nos espera un trabajo arduo", anticipó e hizo hincapié en la deuda del país y de las provincias, que sería parte del debate del presupuesto.  La reunión duró una hora y sólo tomaron la palabra Mayans, con una introducción centrada en la pesada herencia de la deuda. "Ojalá volviéramos a 2015", ironizó. Anabel Fernandez Sagasti, la vicejefa de bloque, celebró en nombre de las mujeres tener una representante de género al frente de la Cámara. 

Visita a Michetti

Después de hablarle una hora a los senadores, Cristina Kirchner bajó un piso y se reunió el mismo tiempo con Gabriela Michetti para coordinar la transición, pero no abordaron la polémica sobre quién de las dos le pone la banda a Alberto Fernández el 10 de diciembre. Dejaron la discusión a sus equipos de protocolo. 

Los protocolares del Congreso descuentan que Michetti conducirá la Asamblea Legislativa y le tomará juramento a Cristina y luego a Alberto Fernández. Aunque algunos más experimentados consideran que debería conducir la ceremonia Claudia Ledema Abdala de Zamora, la flamante presidenta provisional.  Cerca de Cristina aclaran que nunca fue un interés suyo coordinar ese itinerario. 

Michetti se preocupó por detallar el estado de las cuentas del Senado y el fondo de reserva que le deja para la restauración de la fachada y del salón azul, que debería culminar su sucesora. 

La transición empezó hace un mes con reuniones de Michetti y sus secretarios junto a Marcelo Fuentes y Virginia García, el secretario parlamentario y la asesora de Cristina que tendría destino en el Poder Ejecutivo.