Cristina renovó las sesiones remotas sin Cambiemos, que pidió la intervención de la Corte

Así lo anunció el jefe de esa bancada, Luis Naidenoff, que consideró ilegítima porque no sumó los dos tercios. El oficialismo vinculó la actitud a un intento de desestabilización.

Cristina renovó las sesiones remotas sin Cambiemos, que pidió la intervención de la Corte

La Cámara de senadores aprobó este miércoles la prórroga por 60 días del protocolo de sesiones remotas con respaldo del oficialismo y rechazo del interbloque Cambiemos, que la consideró ilegítima por no contar con los dos tercios y reclamó un pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia. 

"Cuando esta en jaque la institucionalidad, cuando un poder se cree dueño de todo el poder y está convencido que puede arremeter con fuerza, será la propia justicia, o la Corte Suprema, la que pondrá las cosas en su lugar", sostuvo Luis Naidenoff, el jefe del interbloque Cambiemos, que después de rechazar la prórroga del protocolo se desconectó y no participó del resto de la sesión.

La disputa por la continuidad de la modalidad remota de las sesiones tuvo un capítulo escandaloso en Diputados de hace 15 días, con los cambiemistas sentados en sus bancas sin conectarse al VPN y el oficialismo votando por internet. Fue necesario un acuerdo posterior, con la posibilidad de una sesión presencial cuando un bloque lo pidiese. 

 Cuando esta en jaque la institucionalidad, cuando un poder se cree dueño de todo el poder y está convencido que puede arremeter con fuerza, será la propia justicia, o la Corte Suprema, la que pondrá las cosas en su lugar

Estos últimos sostienen que el trámite modifica el reglamento por alterar terminologías básicas (como la imposibilidad de que un legislador ingrese al recinto) y por lo tanto requiere dos tercios, imposibles de conseguir sin ellos en cualquiera de las dos Cámaras. El oficialismo considera que sólo se trata de una readaptación reglamentaria necesaria por la pandemia y por lo tanto es suficiente con la mayoría simple.

En el Senado el protocolo vence la semana que viene y con el antecedente de la Cámara vecina, Cristina evitó plantear el debate en una reunión de labor parlamentaria con los jefes de bloque, firmó un decreto para prorrogarlo y se aprobó con 41 votos, cuatro más que el quórum propio, contra 28. Para los dos tercios, hacen falta 7 votos más. 

La pelea había tenido un capítulo al mediodía cuando los jefes de Cambiemos dieron de baja la sesión especial que habían pedido, por temor a legitimar el polémico decreto que habilita la continuidad de votaciones por internet. 

"Hubo un pronunciamiento de la Corte Suprema a favor de que las Cámaras evalúen sus propios reglamentos. El primer protocolo se aprobó con unanimidad, el otro con mayoría simple y estipulaba que podía prorrogarse si continuaba la pandemia", se defendió el oficialista Mario Pais. Y aludió a la responsabilidad constitucional de sostener el funcionamiento del Senado en tiempos de pandemia, preparándose para una batalla judicial que se avecina. 

"El reglamento es ley para nosotros y para ser modificado, según lo expresa su articulado, se necesitan los dos tercios. Con lo cual si, en esta sesión, no se consigue ese número, quiere decir que no está aprobado el decreto que usted sacó, señora presidente, para extender de forma unilateral las sesiones virtuales", advirtió a Cristina la macrista Laura Rodríguez Machado, desde el recinto, donde sólo pueden estar la autoridades de la Cámara alta. 

"No recuerdo un hecho que por decisión unilateral como el que hoy tratamos: no hubo un diálogo o un llamado de teléfono previo del principal bloque opositor pueda intentar construir una base de acuerdo. Nadie quiere avanzar en la judicialización. Pero para un protocolo se requieren los dos tercios y de alguna manera el único cauce que pude tener la oposición tiene que ver con la vía judicial", agregó Naidenoff.

"Cuando el vamos por todo implica ir por la justicia, ir la por la oposición y por las libertades individuales, el refugio de los propios ciudadanos es la propia Corte Suprema de Justicia", insistió luego. 

Lejos de rencauzar el diálogo, al cierre del debate, el jefe oficialista José Mayans vinculó la resistencia de la oposición a un intento de derrocar al gobierno, con citas al golpe de Estado de 1955 que obligó al exilio a Juan Domingo Perón y al de 1976 que terminó con la gestión de la esposa Isabel Martínez. 

Y consideró que "no fue casualidad" que después de que el ex presidente Eduardo Duhalde hablara de un golpe de Estado su esposa se retiró de la mesa contra el hambre. "Sigue el pensamiento del septiembre de 1955". 

"La voluntad popular es la base de la democracia y de la república. El pueblo argentino votó un cambio de rumbo, el pueblo argentino le dio al gobierno de Macri un resultado contundente y nos encargó a nosotros recuperarlo. Votó en contra de la receta neoliberal y de todos los genios que tiene Macri y en contra de Trump, que le dio 57.000 millones de dólares para ver si podían ganar las elecciones y no las ganó", cerró el jefe oficialista. La pelea seguirá en la justicia y tal vez en el máximo Tribunal, escenario de las principales disputas del Gobierno.