Alberto Fernández y Cristina Kirchner denunciaron un “golpe de Estado” en Bolivia

El presidente electo reclamó elecciones “cuanto antes” a través del voto popular y sin proscripciones.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner denunciaron un “golpe de Estado” en Bolivia

Alberto Fernández​ y Cristina Kichner salieron a denunciar que en Bolivia hubo un "golpe de Estado". Fue horas después de conocerse la renuncia de Evo Morales. ​Las declaraciones del presidente y vice electos van en línea con los pronunciamientos de Lula Da Silva y Nicolás Maduro.

Alberto F. reclamó elecciones "cuanto antes" a través del voto popular y sin proscripciones: "Defenderemos firmemente la democracia en toda América Latina", escribió. CFK, por su parte, llamó a hacer “pronunciamientos y acciones claras en defensa de la democracia”.

Luego de más de 13 años en el poder, Morales renunció a la presidencia de Bolivia​ acorralado por las fuerzas de seguridad y denunciando un Golpe de Estado. Horas antes, Morales había convocado a nuevas elecciones tras la auditoría de la OEA donde se denunciaban irregularidades en los comicios.

"En Bolivia se ha consumado un golpe de Estado producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial autoacuartelado y la pasividad del ejército. Es un golpe perpetrado contra el presidente @evoespueblo, que había convocado a un nuevo proceso electoral", escribió Alberto F.

Y añadió: "El quiebre institucional en Bolivia es inaceptable. El pueblo boliviano debe escoger cuanto antes, en elecciones libres e informadas, a su próximo gobierno"

La ex presidenta, por su parte, sostuvo: "En Chile, masivas movilizaciones durante semanas piden la renuncia del presidente neoliberal Sebastián Piñera​ y las Fuerzas Armadas y policiales reprimen brutalmente. Lo de Bolivia se llama golpe de Estado...".

Concluyó: "Si queremos vivir en paz, es hora de que haya pronunciamientos y, sobre todo, acciones claras en defensa de la democracia, independientemente de cuál sea la orientación política de los gobiernos que surgen de la voluntad popular".

La noticia de la renuncia de Evo Morales sacudió el domingo en América Latina, en una región convulsionada por las rebeliones en Chile y, anteriormente, en Ecuador, como así también por la liberación, este fin de semana, de Lula en Brasil.

"Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales", dijo Morales a través de la televisión, aludiendo a los líderes opositores que convocaron protestas en su contra, desatadas el día siguiente de los comicios del 20 de octubre.

Su vicepresidente, Álvaro García Linera, denunció a su lado: "No queremos que estos grupos violentos quieran ensangrentar más al pueblo. Han desconocido estos grupos el orden constitucional. El Golpe de Estado se ha consumado. Fuerzas oscuras han destruido la democracia".

Tras conocerse la noticia, el Gobierno de Mauricio Macri negó haberle ofrecido asilo político al ahora ex presidente boliviano. Jorge Faurie, canciller argentino, afirmó pasadas las 19 (hora argentina) que aún no tenían ninguna indicación de asilo político y consideró "importante" que haya un diálogo entre Mauricio Macri y Alberto Fernández​ a propósito del tema.